La regulación de los perros de caza vuelve a situarse en el centro del debate normativo. La Asociación de Rehalas Regionales Españolas ‘Caza y Libertad’ (ARRECAL) ha mantenido una reunión con el director general de Derechos de los Animales, José Ramón Becerra, para trasladarle la preocupación del sector ante varias iniciativas legislativas en marcha que podrían afectar de forma directa a las rehalas y a los perros utilizados en actividades cinegéticas.
El encuentro se celebró en un momento especialmente relevante, ya que actualmente se tramitan dos reales decretos distintos relacionados con los núcleos zoológicos. Uno de ellos está siendo impulsado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para regular los núcleos zoológicos tradicionales, mientras que el otro parte de la Dirección General de Derechos de los Animales y está orientado a los núcleos zoológicos de animales de compañía.
Desde ARRECAL consideran fundamental que ambas regulaciones mantengan una diferenciación clara entre los perros de trabajo y los animales de compañía para evitar interpretaciones que puedan perjudicar a los propietarios de rehalas. Felipe Vegue, presidente de la asociación, defendió durante la reunión que «los perros vinculados a actividades cinegéticas y de trabajo no pueden recibir el mismo tratamiento jurídico que un animal de compañía».
La exclusión de los perros de caza del decreto de mascotas
Uno de los asuntos más relevantes abordados durante el encuentro fue la necesidad de que los perros de caza y de rehala queden expresamente excluidos de la normativa destinada a regular los animales de compañía.
Según trasladaron los responsables políticos presentes en la reunión, esta diferenciación quedará recogida de forma clara en el futuro desarrollo normativo. El objetivo es evitar conflictos interpretativos entre ambas regulaciones y garantizar que las obligaciones previstas para mascotas urbanas no se extiendan a perros que desarrollan funciones cinegéticas o de trabajo.
No obstante, ARRECAL insiste en que esa exclusión debe quedar reflejada de forma «taxativa» en el texto legal. La asociación entiende que cualquier ambigüedad podría generar inseguridad jurídica y provocar problemas administrativos o sancionadores para los titulares de rehalas en el futuro. La organización considera que las características de manejo, alojamiento y utilización de estos animales hacen necesaria una regulación específica adaptada a la realidad del medio rural.
Preocupación por el futuro reglamento europeo
La reunión también sirvió para analizar el impacto que podría tener el futuro Reglamento Europeo sobre bienestar y trazabilidad de perros y gatos, actualmente en fase de tramitación en las instituciones comunitarias. Desde ARRECAL se trasladó la necesidad de que cualquier adaptación de esta normativa en España tenga en cuenta las particularidades de los perros de caza y de rehala. La asociación recuerda que el texto europeo no contempla excepciones específicas para estos animales, mientras que sí las prevé para perros vinculados a otras actividades, como los utilizados con ganado o por las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Por este motivo, consideran que la interpretación que posteriormente realicen las administraciones españolas será determinante para evitar que se impongan obligaciones difíciles de asumir para sectores tradicionales del medio rural.
En palabras de Vegue, «el objetivo es evitar que normas pensadas para otros contextos terminen imponiendo cargas desproporcionadas a sectores tradicionales que trabajan dentro de la legalidad y cumplen una función esencial en el medio rural».
La reforma del maltrato animal, otro frente abierto
Otro de los temas abordados fue la regulación del delito de maltrato animal. ARRECAL reiteró su preocupación por una reforma que, a su juicio, se aprobó sin el suficiente consenso técnico y social. La asociación sostiene que determinados aspectos de la normativa actual están generando incertidumbre jurídica y podrían derivar en consecuencias penales desproporcionadas en algunos supuestos relacionados con la actividad cinegética y el manejo de perros de trabajo.
Según informó la entidad tras la reunión, José Ramón Becerra reconoció la necesidad de revisar algunos aspectos de la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales y de mejorar parte de su desarrollo normativo.
ARRECAL concluyó el encuentro reiterando su disposición a colaborar con las administraciones para elaborar normas que tengan en cuenta la realidad del campo y del sector rehalero. Como advirtió Felipe Vegue: «Nos opondremos a cualquier intento de aplicar a las rehalas normas diseñadas desde una visión urbana y alejada de la realidad del campo».








