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Este es el aplaudido vídeo de un pescador tras capturar a una urta que no da la talla en Cádiz

Un pescador libera a una urta en una costa andaluza porque no da la talla en un emotivo vídeo que alcanza miles de reacciones en Facebook.

Javier Fernandez-Caballero

El siguiente vídeo es uno de los más emotivos que se han publicado en los últimos días en el mundo de la pesca en todo el país. Está protagonizado por un pescador andaluz y una urta, un pez de la familia de la dorada, la mojarra, el sargo, el cachucho y el dentón que se encuentra principalmente en la costa gaditana.

Son llamativas sus bandas naranjas y blancas y puede llegar hasta los 11 kilos y 90 centímetros, hecho por el cual este pescador soltó a esta urta que no daba la talla (la longitud mínima para poder llevártela en el Golfo de Cádiz es de 25 centímetros).

«Ahí viene un pescadito. Venga vamos, bonito. ¡Una urta! ¡Toma ya! ¡Qué bonita es!», exclama el pescador en el momento de su captura, como se puede ver en el siguiente vídeo que cuenta con cientos de reacciones de los pescadores a través de Facebook.

El pescador libera a la urta

Tras ello, el pescador publica el desanzuelado de la urta y la posterior suelta: «Esto es lo que hay que hacer con las urtas que no dan la talla, ya que esta no la da y tiene unos 400 gramos. La estamos desanzuelando y la soltamos, porque se pondrá grande para el año que viene para poder capturarla con tres o cuatro kilos», explica el pescador.

«Llama a tu madre, hija», le dice en tono cariñoso al pez mientras lo besa. «¡Hasta luego!», se despide de ella en esta emotiva grabación.

Un pescador salva las 98 crías de un tiburón recién muerto

pescador salva crias tiburon
El pescador intenta salvar a las crías del tiburón recién muerto. / YouTube

Este australiano de 46 años intentó rescatar a las 98 crías de tiburón recién muerto tras realizarle una improvisada cesárea. Al parecer el hombre pescó el animal por accidente y otro depredador lo atacó mientras recogía el sedal. 

Mathew Orlov dijo entonces que el tiburón ya estaba muerto cuando lo subió al bote y que se sorprendió al notar que el vientre del animal se movía sin parar. Inmediatamente, tomó un cuchillo y cortó la piel del pez liberando a decenas crías. Así lo hizo.