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Este es el precioso homenaje que un joven cazador dedica a su abuelo cuando ya no puede cazar

Javier Fernandez-Caballero

«Significa mucho para mí, porque esas son las manos de mi abuelo y esa su escopeta paralela. Es la herencia que me ha dejado porque me la regaló, pero no solamente me regaló un arma, sino que me regaló una afición, una pasión y una forma de vida», explica Javier Infantes a Jara y Sedal.

7/12/2019 | Redacción JyS

Tatuaje de Javier en homenaje a su abuelo, quien le enseñó a cazar.
Tatuaje de Javier en homenaje a su abuelo, quien le enseñó a cazar.

Javier Infantes Hidalgo –de 25 años–, natural de la localidad de Montellano, recibió un regalo muy especial hace unos años. Su abuelo, José Guzmán Serrano –de 78 años–, le regaló su vieja paralela del doce para que pudiese dar rienda suelta a la otra gran herencia que le ha dejado como legado: la pasión por la caza. Ahora Javier, para agradecérselo y homenajearlo, ha decidido tatuarse en el brazo una imagen que muestra el arma junto a las manos de su abuelo. Siempre le acompañará.

«Para mí, mi abuelo ha sido mi segundo padre», comienza relatando el joven, que explica que «prácticamente he pasado mi infancia junto a él, ya que mis padres trabajaban fuera de casa». Con cinco años, su abuelo ya quería ir de caza con su nieto, «pero mi madre todavía no me dejaba hasta que finalmente mi abuelo lo consiguió: desde ese día supe que sería cazador», relata el joven a Jara y Sedal.

Desde entonces no se perdía ningún fin de semana: «Iba detrás de él con la funda de su paralela y le apuntaba con ella todo lo que se movía», recuerda el joven. Pasados unos años, y aún saliendo de caza con él, su abuelo le regaló una escopeta de plomos por su cumpleaños, «pero en cuanto probé la paralela, ya no quería la de plomos», admite en tono jocoso el sevillano.

Ya con el permiso de armas, iban pasando los años por la vida de su abuelo «y ya era él el que iba detrás de mí y yo disparando con su escopeta, cualquiera me la quitaba…», comenta Javier. «Al paso de los años, mi abuelo se iba haciendo más mayor y las ganas de salir de caza iban a menos, algo que me daba mucha pena, pero gracias a Dios sigue vivo y cada vez que hablamos me pregunta dónde he ido a cazar», confiesa Javier. «Yo le cuento todas mis aventuras» de caza mayor y menor, dice el joven sevillano.

Hace poco decidió tatuarse la escopeta de su abuelo en su honor: «Este tatuaje significa mucho para mí, porque esas son sus manos y es su escopeta paralela. Es la herencia que me ha dejado porque me la regaló, pero no solamente me regaló un arma, sino que me regaló una afición, una pasión y una forma de vida», admite Javier. «La escopeta la mantendré para siempre», concluye el joven.

Homenajea a su abuelo, con alzheimer, repitiendo una vieja foto de caza suya 52 años después

Abuelo y nieto, con la antigua y nueva foto con la misma escopeta y morral. / JyS
Abuelo y nieto, con la antigua y nueva foto con la misma escopeta y morral. / JyS

Mismo, lugar, misma escopeta, mismo morral pero con distinto cazador y perro. Ambos, descendientes de los protagonistas que aparecen en la foto. Trinitario Pérez (86) y su nieto José Antonio Villar (23) protagonizan esta bonita historia que se repite en cientos de miles de hogares españoles con la pasión por la caza pasando de generación en generación. No te la pierdas.

La veteranía, un grado fundamental en el mundo cinegético

La veteranía siempre ha sido un grado fundamental en el mundo cinegético, tal y como Jara y Sedal ha recordado en numerosas publicaciones. Situaciones como las del cazador más viejo del mundo abatiendo un ciervo a los 105 años dan muestra de la gran pasión que despierta esta afición. En el citado documento gráfico se puede ver cómo el anciano, que se aficionó al jubilarse, a los 65, ahora con 105 continúa saliendo al campo para cazar.

También célebre fue el vídeo de esta anciana cazando ciervos a sus 100 años. Otra noticia que tuvo impacto en este medio fue la del anciano de 95 años que mató a un zorro rabioso que le atacó. El animal cargó contra el hombre mientras este último arreglaba la valla de su jardín. Tuvo que defenderse con lo único que tenía a su alcance.

https://revistajaraysedal.es/fotos-antiguas-caza/