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Seis formas de entretenerte en el puesto de caza cuando no entra nada

La situación es más frecuente de lo que nos gustaría: estás en un puesto de palomas o zorzale, en una batida de jabalí y no entra nada... ¿Cómo puedes luchar contra el aburrimiento?

Un cazador en su puesto durante una montería. © Ángel Vidal
Un cazador en su puesto durante una montería. © Ángel Vidal

Todos los cazadores hemos pasado por ese momento en el que estás cazando en un puesto fijo –ya sea montería, de espera, a las palomas o zorzales…- y como no entra nada te pones a mirar el reloj y las manecillas no se mueven. Se trata de una situación muy habitual de la que apenas se habla en nuestras conversaciones cinegéticas, que siempre suelen estar centradas en el éxito o el fracaso de nuestros lances. Podría decirse que es una especie de tema tabú que todos sufrimos en silencio y que cada uno aborda como buenamente puede en la intimidad. En Jara y Sedal lo sabemos, y por eso queremos abrir ese melón ofreciéndote alternativas al aburrimiento, para que no acabes desesperado o, lo que es peor, dormido, como ya le ha pasado a alguno..

Encara y ensaya posibles lances

Es algo muy útil que puedes hacer mientras estás en tu puesto de caza y no entra nada. Los animales son impredecibles y pueden aparecer en cualquier momento y desde cualquier lugar. Ten previstas todas las posibles situaciones que se te puedan presentar, encárate el arma en las direcciones que veas más querenciosas, practica movimientos para que la pieza que estás cazando no te pille desprevenido y puedas actuar sin levantar sus sospechas.

Aprovecha para hacer fotos

Echa la cámara junto a tu equipo, no la dejes en casa. También puedes usar la de tu móvil. Contempla el paisaje que tienes a tu alrededor, la caza nos deja instantes inolvidables en la retina: amaneceres, atardeceres… Captúralos en fotografías. Además, así podrás captar momentos que sólo te ofrece la naturaleza, un pájaro que nunca antes habías visto, una hembra con sus crías… Siempre es satisfactorio verlos después de un tiempo y recordar esas jornadas.

Observa las aves

Si no eres un experto en aves puedes coger algunas guías y aprender a identificar las que habitan en tu coto, o están de paso. En algunos casos puede ser muy útil identificar de dónde vienen o de dónde se han levantado, ya que en el caso de que estés cazando a la mayor estos signos pueden indicar que una pieza las ha molestado o apartado de su camino. Y eso puede significar que se dirige a tu encuentro. Si sabes leer correctamente estos signos tendrás más posibilidades de éxito.

Aprovecha para almorzar

Puedes aprovechar esos momentos de ‘parón’ en la entrada de pájaros, o de sosiego en las monterías, para tomar un tentempié. Si hace frío te ayudará a soportar mejor las bajas temperaturas. Además te otorgará ese extra de energía para aguantar el resto de la jornada. Pero cuidado, no te pases en cuanto a la cantidad o conseguirás el efecto contrario y te quedarás dormido.

Concéntrate la montería

En las monterías o batidas algo que puedes hacer es contar los tiros que escuchas, así también podrás ayudar con tu información al organizador de la cacería. Cuenta el número de reses que no están en el objetivo de la jornada y apúntalo. Presta atención a las ladras de los canes e intenta seguirlas hasta su paradero, así sabrás cómo se está desarrollando la mañana y hacia dónde se dirigen las reses.

Cazador con un móvil. © Angel Vidal
Cazador con un móvil. © Angel Vidal

Mira el móvil

Este debe ser el último recurso, pero si no puedes aguantar el aburrimiento es otra opción más. El WhatsApp te puede entretener y puedes hablar con los compañeros que estén en otros puntos del coto para ver cómo llevan la jornada ellos. Pero siempre sin perder la concentración, los dispositivos como el móvil son una de las mayores causas de fallos, ya que si las piezas salen al cortadero o aparecen de repente y no tienes mucho espacio para tirar, errarás el disparo –si es que puedes llegar a hacerlo-. Seguro que esto último te ha pasado en alguna ocasión.