La Plaza Mayor de Salamanca ha sido hoy testigo de una muestra más del profundo rechazo social cosechado por la Ley de Bienestar Animal y la reforma del Código Penal en materia de maltrato animal en la sociedad española. La concentración, convocada a través de las redes sociales, ha logrado congregar a varios centenares de personas, que han unido sus voces para clamar contra la ley del Gobierno impulsada desde el Ministerio de Ione Belarra.

Salmantinos protestando contra la ley animalista en Salamanca.
Salmantinos protestando contra la ley animalista en Salamanca. © Israel Hernández

Durante la protesta, varios jóvenes cazadores han leído diversos manifiestos en los que han recordado que el texto que ahora se encuentra en tramitación parlamentaria el Congreso de los Diputados no solo no cuenta con el respaldo social necesario para una norma de este calado sino que además también ha sido rechazado por la comunidad científica. Lo han hecho, citando a diversos científicos y personalidades como Javier Castroviejo, las cuales han denunciado la negativa del Gobierno a la hora de escuchar a todas las partes afectadas en la redacción de lo que consideran una «basura» de ley.

Salmantinos protestando contra la ley animalista en Salamanca.
Salmantinos protestando contra la ley animalista en Salamanca. © Israel Hernández

El verdadero objetivo de la ley animalista

Por otro lado, los jóvenes han denunciado la red de chiringuitos que pretende crear esta nueva norma y la ingente cantidad de dinero público que esta desviará para institucionalizar el animalismo. Además se han hecho eco de las absurdas e insultantes situaciones que generará la Ley de Bienestar Animal, como el hecho de que se obligue a tener asistencia veterinaria las 24 horas a pueblos que ni siquiera tienen médicó como denunció en primicia Jara y Sedal hace unos meses. Por último, los salmantinos congregados en la Plaza Mayor han pedido la retirada total de la ley.

Además, en la concentración, se han podido ver varias pancartas con diferentes lemas: «Por un mundo rural justo y libre. No a esta ley de bienestar animal» o «Nos tenéis hasta las bolas pero seguiréis escuchando caracolas».