En el corazón de La Alcarria guadalajareña, a poco más de una hora de Madrid, una de las fincas ganaderas más conocidas del entorno taurino ha salido recientemente al mercado. Se trata de Cantinuevo, una explotación ubicada en el término municipal de Fuentelencina que combina la cría de ganado bravo y caballos árabes con unas instalaciones singulares que ahora buscan nuevo propietario por un precio de nueve millones de euros.
La oferta puede encontrarse en un conocido portal inmobiliario y ha despertado el interés de aficionados y profesionales del sector por las características de una propiedad que durante años estuvo estrechamente vinculada al mundo taurino. La finca ocupa unas 30 hectáreas y reúne infraestructuras concebidas para el desarrollo de actividades ganaderas, ecuestres y taurinas.
Construida entre los años 2004 y 2008, Cantinuevo fue impulsada por el empresario y ganadero Antonio González junto a su esposa, María Ángeles. El proyecto nació con la intención de crear una explotación de referencia en la cría de ganado bravo y caballos árabes, aprovechando una ubicación estratégica próxima a Madrid y bien comunicada por carretera.

Una finca diseñada para el ganado bravo
Entre los principales atractivos de la propiedad destaca una vivienda principal de aproximadamente 700 metros cuadrados equipada con cuatro habitaciones, cuatro baños, un aseo y piscina. A ello se suman establos para caballos, dependencias ganaderas, almacenes para alimentación animal y varios apartamentos destinados al personal de mantenimiento.
Las instalaciones incluyen además una plaza de toros cubierta, corrales y recintos específicos para toros de lidia, elementos poco habituales incluso dentro de explotaciones especializadas en ganado bravo. Todo ello convierte a Cantinuevo en una finca preparada para desarrollar diferentes actividades vinculadas al sector taurino y ecuestre.

La explotación ha estado orientada durante años a la selección de reses bravas de procedencia Domecq, con base genética de Las Ramblas, así como a la cría de caballos árabes a través de la yeguada Complutums Arabians. Asimismo, las instalaciones acogieron en su día el Centro Internacional de Alto Rendimiento Taurino (CITAR), dedicado a la formación de futuros toreros.

Un enclave muy ligado al mundo del toro
Cantinuevo también estuvo muy vinculada al entorno personal y profesional del torero Iván Fandiño, convirtiéndose en un lugar conocido dentro del ámbito taurino nacional.
El fallecimiento de Antonio González en marzo de 2020 supuso un duro golpe para el proyecto. Considerado por muchos como el alma mater de la explotación, el empresario también participó en la gestión de la plaza de toros de Guadalajara a través de la UTE Coso de Las Cruces.

Más de cinco años después de aquella pérdida, María Ángeles continúa al frente de la finca y de las actividades ganaderas que impulsó junto a su marido. Sin embargo, la salida al mercado de Cantinuevo marca un nuevo capítulo para una de las explotaciones más reconocidas del sector en Castilla-La Mancha.

La preocupación por los proyectos fotovoltaicos
En los últimos tiempos, la propietaria también ha mostrado públicamente su preocupación por el posible impacto que tendría el futuro parque solar fotovoltaico Haza del Sol sobre la actividad ganadera de la zona.
Según ha explicado en vídeos difundidos en redes sociales, el proyecto prevé la instalación de placas solares sobre cientos de hectáreas de suelo agrícola frente a la finca, además de una línea de evacuación eléctrica próxima a la explotación. En una de esas intervenciones defendía: «Energía solar sí, pero no así», reclamando una planificación que permita compatibilizar el desarrollo energético con la actividad agroganadera tradicional.
Mientras ese debate continúa abierto, Cantinuevo busca ahora un nuevo propietario dispuesto a asumir el legado de una finca que durante más de dos décadas ha formado parte del paisaje ganadero y taurino de La Alcarria.







