La expansión de la peste porcina africana (PPA) en Cataluña ha dado un nuevo paso preocupante tras confirmarse un positivo en un jabalí localizado en Castellbisbal, un municipio que hasta ahora se consideraba de bajo riesgo. Este hallazgo ha llevado a la Generalitat a reforzar el dispositivo de control y a ampliar las restricciones en el entorno natural para tratar de contener la enfermedad.

El caso se detectó durante las labores de rastreo que se vienen desarrollando desde hace semanas en la zona. Según los datos oficiales, es el único positivo registrado en este municipio tras la retirada de 421 ejemplares, lo que evidencia, por ahora, una incidencia limitada pero suficiente para activar todas las alertas. En paralelo, el Departamento de Agricultura ha confirmado otros 15 positivos más en municipios ya considerados de alto riesgo, como Molins de Rei, El Papiol, Sant Cugat del Vallès o Barcelona, lo que mantiene la presión sobre el dispositivo desplegado.

Castellbisbal pasa a zona de alto riesgo

La inclusión de Castellbisbal en la zona de alto riesgo eleva a diecinueve el número de municipios afectados por la enfermedad. Esta decisión implica la aplicación inmediata de medidas restrictivas en el medio natural, con el objetivo de cortar la transmisión del virus entre poblaciones de jabalíes.

Entre las principales restricciones destaca la prohibición de acceder a espacios naturales como bosques, campos o riberas, así como la limitación de circulación por caminos fuera del casco urbano. Desde la Administración precisan: «En estas zonas, no se permite acceder ni realizar actividades en espacios naturales como bosques, ríos, rieras, prados o campos de cultivo, ni tampoco circular por caminos fuera del casco urbano».

Estas limitaciones no afectan, sin embargo, al acceso a viviendas ni a la actividad económica en espacios cerrados. Aun así, suponen un cambio drástico para vecinos y usuarios habituales del entorno rural. Además, se refuerzan las medidas de bioseguridad en explotaciones ganaderas y se prohíbe la actividad cinegética, salvo aquellas actuaciones estrictamente vinculadas al control de la enfermedad.

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Refuerzo del dispositivo y nuevas capturas

Para hacer frente a la expansión de la PPA, la Generalitat ha activado un encargo de emergencia a TRAGSA dotado con 7 millones de euros, que permitirá incorporar 170 efectivos adicionales, 57 trampas tipo Pig Brig y más de medio centenar de vehículos todoterreno. Las actuaciones incluyen la búsqueda intensiva de cadáveres con equipos especializados y unidades caninas, la captura masiva de jabalíes y el apoyo logístico a las actuaciones autorizadas. Todo ello bajo estrictos protocolos para evitar la propagación del virus.

En la última semana se han capturado 356 jabalíes dentro de la zona infectada, elevando el total a 4.137 desde el inicio del operativo. En el conjunto de Cataluña, las capturas superan ya los 26.500 ejemplares en lo que va de año.

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Un dispositivo sin precedentes

El operativo desplegado combina medidas de control poblacional con barreras físicas para limitar el movimiento de los animales. Actualmente, se han instalado kilómetros de cierres en infraestructuras clave como la AP-7 o el eje A-2/B-40, además de trampas colectivas para capturas masivas.

La vigilancia también se ha intensificado con la incorporación de unidades caninas especializadas procedentes de distintas comunidades autónomas, centradas en la localización de cadáveres, uno de los principales focos de transmisión del virus.

Desde la detección del primer caso, el pasado 28 de noviembre, se han analizado más de 4.000 jabalíes, con 284 positivos confirmados. Un dato que refleja la magnitud de un problema que sigue avanzando y que obliga a mantener la presión sobre el territorio para evitar su expansión.

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