La peste porcina africana (PPA) continúa sumando detecciones en los jabalíes silvestres de Cataluña. Los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat han notificado un nuevo foco en El Papiol, en la provincia de Barcelona, tras localizar restos de un ejemplar infectado. El hallazgo se ha producido dentro de la zona restringida II y del área delimitada mediante vallados perimetrales.
La actualización difundida el 5 de noviembre eleva el balance acumulado a 79 focos y 424 jabalíes positivos. El nuevo caso se incorpora a los comunicados desde la anterior nota, fechada el 29 de octubre, y mantiene en 13 el número de municipios con detecciones, según la información difundida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recogida.
Los positivos se concentran en 13 municipios
De los 79 focos notificados, tres están clasificados como primarios y 76 como secundarios. Los casos se distribuyen entre Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Sant Quirze del Vallès, Terrassa, Rubí, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Barcelona, Sabadell, El Papiol, Castellbisbal y Esplugues de Llobregat.
El dispositivo de vigilancia también ha permitido analizar 14.689 animales con resultado negativo. De ellos, 12.505 corresponden a ejemplares capturados o abatidos sin síntomas clínicos, una parte del seguimiento sanitario que se desarrolla en las zonas restringidas y sus alrededores. Los otros 2.184 negativos proceden de la vigilancia pasiva. Esta incluye tanto cadáveres completos y restos encontrados en el medio natural como animales que presentaban síntomas y fueron abatidos para su investigación.

Cazadores formados y agentes rurales mantienen los controles
La respuesta sobre el terreno combina la búsqueda de cadáveres con actuaciones para reducir las poblaciones de jabalíes. Estas labores se realizan principalmente mediante trampas de captura y controles en los que participan agentes rurales y cazadores específicamente formados, siempre bajo supervisión de la autoridad competente. A estas intervenciones se suma la instalación y revisión de las medidas de aislamiento. Los trabajos incluyen el refuerzo de vallados y otras barreras, con especial atención a los corredores utilizados por los jabalíes para desplazarse.
El dispositivo se adapta a la evolución epidemiológica de la enfermedad. El último positivo, localizado dentro del perímetro vallado, vuelve a poner el foco en la búsqueda de restos como parte del seguimiento de la infección.

Las explotaciones porcinas siguen sin registrar positivos
En las granjas y otros establecimientos porcinos de las zonas restringidas I y II continúan las inspecciones de bioseguridad y la vigilancia pasiva reforzada. No se ha detectado ningún caso en cerdo doméstico, mientras que la gran mayoría de las explotaciones situadas en la zona II se encuentran actualmente vacías.
El Ministerio mantiene la alerta tanto en Cataluña como en el resto de España y recuerda la necesidad de extremar la bioseguridad en explotaciones y transportes. También insiste en comunicar a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha, ya afecte a jabalíes silvestres o a ganado porcino.
La PPA no afecta a las personas. Se trata de una enfermedad no zoonósica, por lo que los humanos no son susceptibles a la infección por contacto con los animales ni por consumo de productos derivados de ellos.








