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Jesús Sánchez, el niño que leía Jara y Sedal y que no quiso perderse la manifestación de cazadores del 20M

Este cazador, que leía la revista Jara y Sedal como premio de su madre tras sacar buenas notas en el colegio, empuñó también uno de los carteles diseñados por este medio en la manifestación del 20M.

niño leía Jara y Sedal
El cazador, de niño y de adulto. © M. M.

Jesús Sánchez Jiménez es un cazador oriundo de la localidad cordobesa de Montilla que, desde niño, le encanta leer la revista Jara y Sedal y que el pasado domingo empuñó una de las consignas de este medio dentro de la multitudinaria manifestación que colapsó el centro de Madrid con casi un millón de participantes en defensa del sector cinegético y contra ataques del Gobierno a éste como la reforma del Código Penal o el Anteproyecto de la Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales.

Al día siguiente, el cazador cordobés de 22 años de edad hacía llegar a esta redacción la comparativa de imágenes con quince años de diferencia: la primera, con 8 años leyendo nuestras páginas; la segunda, alzando la voz y llevando en sus manos una de las ‘portadas’ de Jara y Sedal en contra de los ataques al mundo cinegético en Madrid.

Así vivió este joven el 20M: «Fue algo espectacular»

Otra imagen del cazador. © M. M.

El joven vivió un 20M que no olvidará: «La jornada fue espectacular; yo esperaba que fuese gente, pero no a ese nivel», comienza explicando el cazador. «Reivindicamos nuestros derechos y alzamos la voz en contra de esta ley que comprometerá nuestro futuro», añade este joven aficionado a la caza con galgo.

«Si me aprendía la lección, mi madre me dejaba comprarme la revista»

El joven explica que leía la revista Jara y Sedal desde pequeño: «Mi padre, siempre ha tenido galgos, y desde pequeño me metí en la afición, que es lo que más me gusta. Desde que tengo uso de razón siempre quería estar en el campo con mi padre, pero había que hacer las tareas… y yo siempre me iba en busca de la revista Jara y Seda en la papelería o el kiosko. Y si me aprendía la lección, mi madre me dejaba comprármela», recuerda con nostalgia.

Hizo que su pareja, que defendía a los animales, fuese con él en sus jornadas de caza

Respecto a la temporada de caza con galgo en su zona, Sánchez explica que «no se ha dado mal, pero los galgueros lo estamos pasando muy mal por el problema de la mixomatosis. Hay muy poca liebre y estamos mirando mucho por ella», señala. Además, explica que ha conseguido que su pareja, que no entendía en un primer momento la caza, logre acompañarlo a las jornadas cinegéticas en las que participa.