El pasado 20 de febrero de 2026, Viforcos, en plena Maragatería leonesa, amaneció con un sol limpio y frío de invierno. Allí, en torno a un coto que cada año gana peso en el calendario solidario de la provincia, decenas de cazadores volvieron a demostrar que la actividad cinegética también puede convertirse en una herramienta de apoyo social.

La cita fue la III Montería Solidaria del Coto Viforcos, organizada a beneficio de la Asociación Española contra el Cáncer de León. La jornada permitió recaudar 2.600 euros, una cantidad que los organizadores entregarán íntegramente a la entidad.

Alrededor de las once de la mañana, todos los participantes ocupaban ya sus posturas. Los batidores, acompañados de sus perros, comenzaron a mover el monte y a levantar los jabalíes de sus encames. Tras varias horas de trabajo intenso, el resultado fue de siete jabalíes abatidos, tres de ellos machos de gran trofeo. Se avistaron más ejemplares, aunque algunos lograron romper el cerco y escapar. Una vez recuperados todos los perros, se dio por concluida la cacería.

© Coto Viforcos

Una montería nacida del recuerdo

Esta iniciativa solidaria nació como un homenaje íntimo. Surgió tras el fallecimiento de Rodri, compañero del coto, y de Manolo, padre de otro cazador, Marcos. Lo que comenzó como un gesto sencillo entre amigos ha terminado consolidándose como una cita anual que crece en participación y respaldo.

Los organizadores explican que el objetivo es claro: transformar el recuerdo en algo útil, en ayuda concreta para quienes luchan contra la enfermedad. Año tras año, la convocatoria va sumando apoyos y reforzando una imagen del colectivo más ajustada a su realidad cotidiana, lejos de tópicos y prejuicios.

© Coto Viforcos

La comida de hermandad volvió a ser uno de los momentos más especiales del día. Allí, ya sin la tensión de la jornada en el monte, se compartieron anécdotas y se celebró el éxito de la recaudación.

© Coto Viforcos

Sorteos y respaldo del tejido local

Como novedad este año, durante la comida se celebró el sorteo de obsequios donados por numerosas empresas y entidades de la zona, un gesto que evidencia el respaldo del tejido local a la iniciativa. La Junta Vecinal de Viforcos y distintas firmas colaboraron aportando productos y regalos para los participantes.

© Coto Viforcos

La intención de los organizadores es sencilla aunque ambiciosa: que esta montería solidaria siga creciendo, que el recuerdo de sus amigos se convierta cada febrero en una jornada de compromiso y que la cifra recaudada aumente con cada edición. En Viforcos ya no es solo una montería más del calendario. Es una cita marcada en rojo por su carácter solidario y por la voluntad de demostrar que la unión del mundo rural puede traducirse en ayuda real.

© Coto Viforcos
Síguenos en discover

Sobre el autor