El calendario de la próxima temporada truchera en Madrid empieza a moverse este noviembre, meses antes de que nadie pise la orilla del Lozoya. La Comunidad de Madrid tiene abierto hasta el 30 de noviembre el plazo para solicitar la participación en el reparto previo de permisos de los tres cotos de pesca que gestiona en este río: Angostura, Rascafría y Alameda. Quien quiera optar a pescar trucha en ellos durante 2027 tiene que pasar primero por este trámite, que no es el permiso en sí, sino la puerta de entrada para elegir después fecha y coto.
Los tres escenarios están en el valle del Lozoya, en la sierra norte de la región. El coto I, Angostura, y el coto II, Rascafría, se encuentran en el término municipal de Rascafría (Madrid). El coto III, Alameda, es algo más extenso y reparte su recorrido entre Rascafría, Alameda del Valle y Pinilla del Valle, los tres en la misma provincia. Son aguas de cabecera, de las que peor encajan en la sequía y mejor premian a quien conoce el tramo, y por eso cada año generan más solicitudes que permisos disponibles.
Cómo y cuándo se pide la participación
La norma que regula este procedimiento es la orden de vedas de pesca continental de la Comunidad de Madrid, que fija que la distribución previa de los cotos I, II y III del Lozoya se solicita durante el mes de noviembre, por vía electrónica o presencial, a través de la sede electrónica autonómica. En la solicitud hay que declarar si se participa como pescador ribereño o como «otros pescadores», dos categorías incompatibles entre sí: si una misma persona figura en las dos, la administración anula de oficio la de «otros pescadores».
Cada formulario admite hasta cinco pescadores, pensado para quienes van a pescar en cuadrilla o en familia. No hace falta que quien firma la solicitud sea uno de los pescadores incluidos, pero sí hay que aportar los datos personales completos de cada participante. Si un mismo pescador aparece en más de una solicitud, prevalece la última que se haya presentado, así que conviene ponerse de acuerdo dentro del grupo antes de rellenar nada, porque duplicar inscripciones solo añade riesgo de quedar fuera por error administrativo.
La tramitación de esta fase inicial no exige el pago de tasa alguna. Eso no significa que el permiso que se acabe consiguiendo sea gratuito: la propia normativa establece que tanto la expedición presencial como la telemática de los permisos definitivos quedan condicionadas al abono de la tasa administrativa correspondiente.
Listados, elección de fechas y turno libre
Una vez cerrado el plazo de noviembre, la Comunidad de Madrid publica en el tablón de anuncios de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior y en su sede electrónica el listado provisional de admitidos y excluidos. Quien detecte un error en sus datos dispone de un plazo de subsanación antes de que se apruebe la resolución definitiva, así que merece la pena revisar ese listado en cuanto salga en vez de esperar a febrero.
La elección de coto y día se desarrolla entre el 8 y el 26 de febrero de 2027, bien a través de la aplicación telemática, bien de forma presencial en la oficina de licencias de caza y pesca de la Comunidad de Madrid. El orden de elección sigue el de acceso a la aplicación o de atención presencial, por lo que entrar pronto ese primer día amplía el abanico de fechas disponibles, aunque no garantiza ninguna jornada concreta. Cada solicitante admitido puede elegir un máximo de siete permisos en días laborables y cinco en festivos. Los permisos que no se adjudiquen en esta fase pasan después al turno libre, abierto a cualquier pescador con licencia aunque no haya participado en el reparto previo.
La temporada para la que se opta con estos permisos no empieza de inmediato: en la zona declarada truchera del Lozoya la veda de la trucha se levanta desde el segundo domingo de marzo hasta el tercer domingo de julio, el periodo en el que de verdad se puede pescar con el permiso conseguido.
Documentación necesaria
Para pescar en cualquiera de estos tres cotos hace falta el permiso nominativo, la licencia de pesca en vigor para la Comunidad de Madrid y un documento que acredite la identidad, todo ello a disposición de los agentes de la autoridad que lo soliciten. El permiso es personal e intransferible y su expedición es firme: una vez concedido no se puede ceder a otra persona ni reclamar la devolución de su importe si finalmente no se usa.
Las condiciones concretas de la temporada 2027 —cupos, tallas mínimas, artes permitidas, tramos exactos— dependerán de la orden de vedas de pesca que publique la Comunidad de Madrid para ese año, y que a fecha de esta convocatoria todavía no se ha aprobado. La región, además, tiene en marcha su primera ley propia de caza y pesca, pensada para sustituir a la legislación estatal de los años cuarenta, lo que puede introducir ajustes en los próximos ejercicios. Puede verse el contexto de esos cambios normativos en Jara y Sedal, aunque conviene comprobar antes de la jornada de pesca qué norma concreta está en vigor y cómo afecta a estos tres cotos del Lozoya.
Lo que conviene revisar antes de registrar la solicitud
Antes de registrar el formulario merece la pena comprobar que los nombres, documentos de identidad y datos de contacto de todos los pescadores del grupo están bien escritos, y confirmar con seguridad la condición de ribereño si se va a declarar, porque un error aquí puede acabar en exclusión o en una categoría que no interesa. También ayuda guardar el justificante de presentación y anotar en el calendario la ventana de febrero, porque quien llega tarde a la elección se encuentra con las mejores fechas ya repartidas.
Para quienes pescan en cuadrilla, acordar de antemano quién mete a quién en cada solicitud evita el problema de las duplicidades, que la propia normativa resuelve siempre a favor de la última solicitud presentada y en contra de las anteriores. Y, ya con el permiso en la mano, no está de más repasar la orden de vedas que acabe publicándose para 2027, porque las normas de una temporada no se dan nunca por repetidas de forma automática.








