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COAG presenta una queja para que se investigue el libro de texto que criminaliza a la ganadería

Este libro enseña alumnos que «la ganadería contamina, rompe la biodiversidad y envenena a los consumidores». Ahora, COAG ha solicitado a la Junta de Castilla y León que lo revise.

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El coordinador general de COAG Castilla y León, Aurelio Pérez, ha presentado en el registro de la Consejería de Educación un documento para que se investigue el libro de texto Natural Sciences ByMe de Ediciones Bilingües S.L, en el que difama a la ganadería según denuncia la organización agroganadera.

COAG ha solicitado a dicho organismo que «admita este escrito y, en su virtud, inicie el mecanismo que normativamente corresponda para evaluar el contenido del libro y determine si la unidad didáctica que trata sobre la ganadería reúne los requisitos de objetividad y neutralidad para ser considerado adecuado para su uso en los centros educativos de esta Comunidad Autónoma».

Un portavoz del departamento de Educación ya informó a COAG el pasado mes de marzo que el departamento estaba abierto a que un grupo de expertos analizara el libro, que a juicio de la organización ataca a la ganadería, y emitiera las consideraciones que el texto le suscitara.

El libro arremete contra la ganadería, afirmando que «contamina y deforesta»

Este libro, según explica COAG, «enseña alumnos que la ganadería contamina, rompe la biodiversidad y envenena a los consumidores». El libro de texto bilingüe «sostiene sin rubor que la ganadería es uno de los principales factores de deforestación, que origina un alto nivel de contaminación atmosférica o que los ganaderos atiborran de antibióticos al ganado que puede afectar a la salud de los consumidores».

¿Por qué los rumiantes no contaminan? Así lo defiende COAG

COAG denuncia «las afirmaciones contundentes que exhibe el libro de texto se hacen a pesar de la existencia de estudios o de contrastadas prácticas ganaderas que muestran lo contrario”. «La fermentación entérica, que se genera en el estómago de los rumiantes (vacas, búfalos, ovejas y cabras) produce gas metano que estos animales, en contra de lo que se cree, no expulsan mediante flatulencias, sino mediante exhalaciones», defienden desde la organización agroganadera.

Estos gases de efecto invernadero «sólo suponen el 5 por ciento de todas las emisiones, una cantidad insignificante. El resto es responsabilidad de los humanos», según cita COAG a la revista Verne, del grupo Prisa. «Un ejemplo: si usted viaja en avión a Roma contamina más que si come carne durante un año. Conclusión: los rumiantes no contaminan», defienden.

Además, el modelo que defiende COAG «consiste en ganadería basada en el modelo social, es decir, el desarrollado por explotaciones familiares y profesionales». Una ganadería sostenible, integrada en el medio, que estructura y vertebra el territorio «y que genera riqueza y empleo contribuyendo al mantenimiento del tejido social, productivo y medioambiental, y contraponiendo a los modelos que nos han llevado a la España vaciada». Y este modelo «no sólo respeta la biodiversidad, sino que contribuye a su mantenimiento», concluyen.

Así ha contestado a COAG la editorial

Ediciones Bilingües SL ha asegurado a COAG que «lamentan haber dado lugar a malas interpretaciones ya que procuran tratar los contenidos con toda la objetividad y neutralidad que les es posible. En este caso, el contenido fue trabajado por el equipo editorial, consultando varias fuentes”. No obstante, «tomamos nota de la observación para efectuar una revisión de este contenido de cara a próximas reediciones y quedamos abiertos a recibir cualquier documento o informe que podamos sumar a nuestras fuentes de consulta», concluyen su respuesta.