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Doble imprudencia: para su coche en la carretera y toca a un ciervo sin saber que está sarnoso

Las imágenes de un ciervo probablemente afectado por sarna que se tambalea en mitad de una carretera y cómo un hombre se acerca para tocarlo ponen de manifiesto el desconocimiento de la sociedad de esta enfermedad parasitaria.

El hombre toca al ciervo.

El siguiente vídeo, que habría sido grabado en Tanes (Asturias), muestra a un ciervo afectado por sarna inmóvil junto a la calzada y cómo una persona se acerca para tocarlo, con el consiguiente riesgo de ser infectado.

«Ten cuidado que igual te embiste», dice el hombre que graba las imágenes mientras otro se acerca al animal que apenas puede moverse. Tras recomendarle que aparte el coche que ha dejado obstaculizando la vía, este vuelve a insistir: «Ten cuidado que este anda asustado…».

«¡Vaya preciosidad!», se escucha decir a una mujer momentos después mientras el hombre que trataba acercarse, vuelve una vez más a la carga para intentar tocar al venado. Durante los últimos segundos de grabación se ve cómo finalmente consigue acariciar el hocico del animal sin caer en la cuenta de que probablemente esté afectado por sarna y que, por ello, podría contagiarse.

¿Qué hago si cazo o encuentro un animal con sarna?

Corzo con sarna abatido en Soria.
Corzo afectado por sarna.

Cuando un cazador abate un animal con sarna lo primero que tiene que hacer es avisar al servicio territorial de medio ambiente más cercano. Es muy importante dejar al animal donde está y que ellos registren el caso para que tengan conocimiento de cuál es la extensión y la gravedad de la enfermedad. Estos datos servirán para ayudar a luchar contra ella y establecer planes de erradicación. No hay que olvidar que la sarna es muy infecciosa y puede suponer una grave amenaza para el resto de la fauna.

Corzo con sarna abatido en Soria.
Imagen del cuerpo de un corzo afectado por sarna.

Esta información es muy valiosa, y no sólo debe facilitarse si hemos cazado el ejemplar: también es fundamental darla a conocer si hemos avistado un animal enfermo y no hemos tenido ocasión de abatirlo. Cuando los servicios veterinarios de la comunidad autónoma correspondiente llegan al lugar en el que se encuentra un animal muerto con sarna lo normal es que tomen una muestra y entierren los restos con con cal viva. De esta manera evitan que pueda servir de foco de contagio para otros ejemplares sanos.