La Guardia Civil ha interceptado en el puerto de Alicante un vehículo en cuyo interior viajaban 1.500 jilgueros hacinados en pequeñas cajas. Las aves permanecían escondidas bajo ropa y sacos y estaban a punto de ser embarcadas en un ferry con destino a Orán, en Argelia, cuando los agentes descubrieron el cargamento.
La actuación se desarrolló en la zona de preembarque del buque que conecta la ciudad alicantina con el puerto argelino. Los agentes de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y de Fronteras —UDAIFF— observaron la actitud evasiva del conductor de un turismo y decidieron realizar una inspección más minuciosa del vehículo.
Cincuenta jilgueros dentro de cada pequeña caja
Durante el registro, los guardias civiles localizaron 30 cajas de apenas 42 por 24 centímetros. En cada una de ellas habían sido introducidos alrededor de 50 pájaros, que viajaban amontonados y sin apenas espacio para moverse. Las cajas se encontraban ocultas bajo distintas prendas de ropa y varios sacos. Además, los animales no disponían de comida ni de agua pese a que la travesía marítima entre Alicante y Orán tiene una duración mínima de ocho horas.
Ninguno de los jilgueros llevaba anilla y el conductor carecía de documentos que permitieran acreditar su procedencia legal. Ante el estado de las aves, los agentes organizaron su traslado urgente al Centro de Recuperación de Fauna de Santa Faz, en Alicante, donde fueron examinadas por veterinarios.
El recuento permitió comprobar que 90 ejemplares habían muerto y otros 90 presentaban lesiones. Los restantes 1.320 jilgueros pudieron recuperarse y fueron posteriormente liberados en el medio natural.
El conductor fue detenido por cuatro supuestos delitos
El ocupante del vehículo, un hombre de 57 años, fue detenido como supuesto autor de los delitos de contrabando, contra la flora y la fauna silvestres, maltrato animal y resistencia y desobediencia. Tras la instrucción de las diligencias, quedó en libertad con cargos. El procedimiento ha sido remitido a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alicante que se encontraba en funciones de guardia. La investigación continúa abierta y la Guardia Civil no descarta que puedan producirse nuevas actuaciones.
La captura, tenencia, transporte y comercio del jilguero común (Carduelis carduelis) están sometidos a las restricciones establecidas por la normativa de protección de la fauna silvestre. En este caso, la ausencia de anillas y de documentación impedía acreditar el origen legal de los 1.500 pájaros encontrados.
La Guardia Civil recuerda que cualquier ciudadano puede informar de posibles casos de tráfico ilegal de fauna en un cuartel, mediante el teléfono 062, a través de la aplicación AlertCops o utilizando el formulario de colaboración ciudadana disponible en su página web.








