La caza consolida su papel como uno de los grandes motores económicos y sociales de Castilla-La Mancha. La actividad cinegética moviliza cada año 963,3 millones de euros, mantiene 21.800 puestos de trabajo y representa el 2,1 % del producto interior bruto de una comunidad autónoma en la que existen más de siete millones de hectáreas de terrenos cinegéticos.
Estos datos han sido expuestos por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, durante la inauguración de la Feria Nacional de la Caza, Pesca y Turismo (FERCATUR), celebrada en Ciudad Real. Allí también ha anunciado que las solicitudes para acceder a los cotos sociales han aumentado un 23 % durante 2026. Así lo ha comunicado oficialmente el Gobierno de Castilla-La Mancha.

Nueve cotos sociales y alrededor de 13.000 hectáreas
Castilla-La Mancha ha pasado de disponer de tres cotos sociales en 2015 a contar con nueve espacios públicos, seis de ellos situados en la provincia de Ciudad Real. En conjunto, reúnen alrededor de 13.000 hectáreas cuyos permisos de caza son adjudicados mediante sorteos. «Estamos ofreciendo un buen servicio y reforzando el aspecto social de la caza para que sea accesible a todo el mundo», ha defendido Mercedes Gómez. El incremento de la demanda refleja, según el Ejecutivo autonómico, el interés despertado por esta oferta pública entre los cazadores.
La Junta reserva además el 15 % de los puestos para mujeres y jóvenes menores de 30 años. A ello se suma el acceso preferente de personas con discapacidad a las zonas que reúnen mejores condiciones de accesibilidad, unos cupos que durante esta temporada se han cubierto prácticamente en su totalidad.
La principal novedad llegará al coto social de Peñasnegrillas, situado entre los términos municipales ciudadrealeños de Almuradiel y Viso del Marqués. Este espacio ofrecerá por primera vez permisos para practicar la caza con arco, ampliando así las modalidades disponibles dentro de la oferta pública regional.
Cerca de 109.000 licencias de caza
Castilla-La Mancha cerró 2025 con 108.614 licencias de caza, de las que aproximadamente el 48 % correspondían a residentes en la región. Para ellos, la expedición del permiso autonómico continúa siendo gratuita.
Durante 2026 también ha comenzado a funcionar la licencia interautonómica, válida para cazar en las comunidades adheridas al convenio. Hasta el momento se han concedido alrededor de un millar de estos permisos en Castilla-La Mancha.
El Gobierno autonómico pretende vincular igualmente la actividad de los cotos sociales con la gastronomía y el turismo rural. Algunas jornadas incluyen comidas elaboradas con carne procedente de los animales abatidos y, en las monterías, los participantes recibirán información sobre los principales recursos culturales y turísticos de las comarcas donde se celebran.
Un nuevo reglamento antes de comenzar la temporada
La consejera ha asegurado que el Ejecutivo de Emiliano García-Page ha cumplido ya el 80 % de las medidas incluidas en el Pacto por la Caza de Castilla-La Mancha. Entre ellas figuran la gratuidad de las licencias, la ampliación de los cotos sociales, la formación de nuevos cazadores, guardas de caza y especialistas en control de depredadores, así como la certificación de la carne de caza.
El nuevo Reglamento de Caza, actualmente pendiente del dictamen del Consejo Consultivo, debería estar aprobado antes del comienzo de la temporada general, previsto para el próximo 8 de octubre. La Junta sostiene que el texto ha sido trabajado con el sector para mejorar y actualizar el funcionamiento de la actividad cinegética regional.
También se encuentra en preparación, junto al Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), un Plan de Gestión de la Perdiz Roja destinado a recuperar sus poblaciones. Paralelamente, el Gobierno regional tramita la declaración de la montería y la rehala como Bien de Interés Cultural. La Junta cifra el peso de la caza en el 2,1 % del PIB regional.








