La joven pastora Nazaret Martín Crespo, natural del norte de Extremadura, publicó a finales del pasado año en sus redes sociales un vídeo en el que expone las razones por las que utiliza los gruesos collares provistos de puntas de hierro conocidos como ‘carlancas’ para proteger a sus perros de posibles ataques de cánidos.

«Estas son las carlancas de Kongo que se le han roto y se le están saliendo los tornillos», explicó la joven pastora de la Sierra de Gata mientras enseñaba el collar visiblemente deteriorado. Su intención era restaurarlo, esta vez cosiéndolo con hebras de hilo de empacar para darle mayor consistencia.

«Estamos perdiendo los instintos naturales»

Durante su discurso la joven explicó que «la gente dice qué crueldad, qué salvajismo ponerle carlancas a los mastines. Hay gente que cree que le hacen daño, pero no le hacen daño. Si a un perro mío le hiciera daño este collar yo no se lo pondría», explicaba.

«La otra versión es que esto le hace daño a los animales que atacan y que pobrecitos los animales que van a atacar a mi perro que se hacen daño», rió. «Claro que se hacen daño, y también se hacen daño con los colmillos que tiene Kongo cuando le tira el bocado, lógicamente», afirmó en el vídeo.

«Pero es que la naturaleza es así y yo tengo que proteger a mis animales. Esa gente que dice que es una crueldad para el lobo que va a atacar y se pincha con las carlancas… ¿Vosotros no os protegeríais si os viene a atacar un lobo?», reflexionaba.

Por último dejaba su opinión sobre «lo que está pasando en la sociedad». «Estamos perdiendo el instinto primitivo. Mucha gente no tiene el instinto de supervivencia. Estamos perdiendo los instintos naturales».