fbpx

Marta García, tras el ataque de una osa a un ganadero: «¿Cualquier especie vale más que la vida de un ser humano?»

Marta García, ganadera de Val del Mazo, ha publicado un vídeo en el que expone que, a la ardua situación que las ganaderías de la zona viven con el lobo, se suma la del plantígrado.

Marta García, durante el vídeo. © Facebook
Marta García, durante el vídeo. © Facebook

La ganadera cántabra Marta García, propietaria de la explotación Val del Mazo, ha publicado un nuevo vídeo a través de Facebook tras el ataque de una osa parida a un ganadero en esta comunidad autónoma. En él, García expone la preocupante situación que viven las ganaderías en la zona con el lobo, a lo que se suma la situación de ataques del plantígrado.

«Como teníamos pocos problemas con los lobos, ahora también con los osos», comienza relatando García. «Ayer, un joven ganadero fue atacado por una osa parida. Gracias a que ese ganadero era joven, salvó su vida subiéndose a un espino. Hace pocos días también vimos cómo un oso se paseaba tranquilamente por el pueblo de Caloca», describe la ganadera cántabra.

«La situación a la que estamos siendo sometidos es denigrante. No puede ser que la fauna salvaje tenga ya más derechos que los humanos», denuncia García. «No puede ser que nos estén acosando de esta manera y que estén exponiéndonos tras esas normativas absurdas de protección absoluta de los animales, poniéndonos en una situación absoluta de vulnerabilidad, poniendo en riesgo la situación de las personas», añade.

«Queremos poder vivir con la misma seguridad que se vive en las ciudades»

«Los bueyes se han pasado delante del carro, y eso es completamente intolerable; luego tengo que ver por internet todas las sandeces que se dicen por esa cantidad de perroflautas que no han dado en su puñetera vida un palo al agua, que dicen que hemos ocupado el espacio de los animales y que si queremos extinguir a los lobos y a los osos. Nadie quiere extinguir a nadie, pero sí queremos un control poblacional. Queremos poder vivir con la misma seguridad que se vive en las ciudades. Y las sandeces que se han dicho estos días en redes sociales cuando la gente ha hecho esos comentarios sobre que el oso estaba en Caloca, de verdad estamos cada día ante una desconexión tan absoluta que hay entre el campo y la ciudad», sigue argumentando García.

«Es intolerable que se prefiera la vida de un animal salvaje a la de un ser humano», añade. «Estamos perdiendo los valores como sociedad, como seres humanos y nos estamos dejando llevar por este mensaje rancio y ecoterrorista que nos están exponiendo desde distintos sectores», lamenta.

«¿Acaso cualquier especie vale más que la vida de un ser humano?»

Marta ha hecho un llamamiento a las autoridades competentes para que «por favor se controle a la fauna salvaje, para que se garantice la seguridad ciudadana; el monte es nuestra forma de vida y nuestra oficina, y es sorprendente que en las ciudades se controle el jabalí o las gaviotas porque molestan, y sin embargo tengamos los demás que salir al monte y que encontrarnos con un oso o una manada de lobos», expone García. «Gracias a Dios, en la actualidad no hemos tenido que lamentar ninguna víctima humana, pero llegará el día, ¿y después qué? ¿Acaso cualquier especie faunística vale más que la vida de un ser humano?», pregunta la ganadera.