fbpx

Frank Cuesta sobre el lobo en España: «Hay que controlarlo y eso se hace con una escopeta»

Frank Cuesta advierte del verdadero problema del lobo en España: «La gente que lleva corbata y tarjeta de visita, no la gente de los pueblos ni los ganaderos». Y apoya su control: «Eso se hace con una escopeta, porque estamos en 2022».

Frank Cuesta lobo
Fran Cuesta habla sobre la gestión del lobo en España. © YouTube y Shutterstock

El conocido presentador televisivo Frank Cuesta ha vuelto a alzar la voz sobre la situación del lobo en España. Lo ha hecho a través de su canal de YouTube en un vídeo en el que ha explicado por qué es necesario controlar lobos con arma de fuego y cuál es su verdadero problema: «La gente que lleva corbata», se queja.

«Todo el mundo habla del lobo y de cuidarlo, pero cuando te pronuncias de una forma distinta al discurso oficial, te vienen los palos porque hay gente que tiene miedo a perder la silla y dinero», comienza denunciando Frank en la grabación. «El tema del lobo en España es muy controvertido porque, enfrenta a la gente que no ha visto un lobo en su vida. Obviamente, ha llegado un momento en el que la situación es cada día peor no porque el lobo se haya hecho más malo, sino porque el lobo en España no tiene sitio para vivir», advierte.

El lobo en peligro de extinción «por el humano político»

«Por alguna razón no quieren admitir ni aceptar que el lobo cada día es menos salvaje y está más en peligro de extinción por culpa del humano, pero no del humano ganadero, sino del humano político, del humano con una tarjeta de visita», denuncia.

El conocido biólogo ha criticado además en el vídeo a quienes cargan contra él cuando hace alusión a este tema en las redes sociales: «Cuando tú unes ignorancia y pedantería ignorante al final eres un imbécil. Que es prácticamente el 90% de la gente que habla sobre el lobo en las redes sociales. Yo puedo hablar con un ganadero, con un pastor, con un guarda rural… pero con @juanillo36 -pone un ejemplo- no puedo hablar del lobo. Me he movido por el mundo, he hecho un programa en España donde he hablado con esta gente y al final del día te das cuenta de que si no es por un interés político es por un interés económico pero realmente a nadie de toda esa gente que debe protegerlo le importa una mierda el lobo».

«Si el lobo está vivo es por que hay ganaderos, pastores y gente viviendo en los pueblos con animales»

«¿Cuál es la situación del lobo en España? Trágica, terrible, ¿por qué? Por la gente que lleva corbata y tarjeta de visita. No por los ganaderos, no por los guardas rurales, no por la gente que vive en los pueblos… El lobo está vivo gracias a ellos. Si el lobo está vivo es por que hay ganaderos, pastores y gente viviendo en los pueblos con animales. Si no, ya habría desaparecido. Os lo aseguro», advierte Cuesta.

Sobre las «asociaciones y departamentos que se dedican al lobo» dice que todos ellos dan «datos rimbombantes», pero poco hacen por defender al cánido.

«El lobo hay que controlarlo y eso se hace con una escopeta»

«La gente no se da cuenta que el lobo puede tener 6 u 8 crías. Cuando yo digo que el lobo hay que controlarlo, y eso se hace con una escopeta, suena muy mal, muy jodido, pero estamos en 2022 y esa escopeta tiene que disparar a un lobo porque tú tienes teléfono, porque tú tienes carretera, porque tú tienes hospital, tienes supermercado, vives en una casa, tienes ventanas… Por eso, porque el humano se ha expandido. Y no me vengáis con que hay que extinguirse. Extínguete tú», dice Cuesta cargado de razón en la filmación.

En cuanto a la gestión que se lleva a cabo en España dice por último: «¿Qué se hace en España? Parches. ¿Por qué? Porque hay mucho chiringuito, porque hay mucho amiguito, porque hay mucho dinero… ¿Soluciones? Una solución hay el lobo: una reserva cerrada. Y que cada «x» tiempo el humano sea el depredador del lobo», defiende.

Por último Frank vuelve a incidir en que: «No es un problema de los pueblos, de los ganaderos o de los pastores. El problema es de la gente del poder que desde hace muchos años vive del chiringuito y de hacer un montón de estudios que no valen absolutamente para nada».