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De Morante a Jesulín: 15 figuras del toreo que además son grandes cazadores

Toreros míticos como Manolete, Paquirri o El Cordobés fueron cazadores. En la actualidad, diestros de primera línea como Jesulín, Morante, Juan José Padilla, El Fandi o Pablo Aguado también aman el mundo cinegético.

toreros cazadores
Jesulín de Ubrique y Morante de la Puebla, dos grandes aficionados a la caza. © YouTube y El Mundo

Grandes toreros del último siglo como Manolete, Paquirri o Manuel Benítez ‘El Cordobés’ practicaron durante años la actividad cinegética. En la actualidad, también hay numerosos diestros que emplean parte de su tiempo libre en ir tras jabalíes, corzos, perdices o conejos. Es precisamente en la época del año en la que comienza la temporada general de caza cuando los toreros finalizan su temporada taurina, por lo que muchos de ellos aprovechan el descanso invernal para dar rienda suelta a su pasión por la caza.

Juan José Padilla tuvo que dejar la caza por las secuelas de su terrible cogida

Juan José Padilla es no solamente un icono del mundo de la tauromaquia, sino de la sociedad. Con su lema ‘El sufrimiento es parte de la gloria’ por bandera, ha dado un ejemplo de superación tras sobreponerse a la terrible cornada sufrida en el año 2011 en Zaragoza que le hizo perder un ojo. Tras el percance, ha toreado más de 500 corridas hasta su retirada en el año 2018 precisamente en el mismo ruedo en el que sufrió la fatal cornada, el de la Misericordia zaragozana -amén de su posterior campaña americana-.

En la actualidad, aunque ha dejado aparcada la actividad cinegética desde hace tres años fundamentalmente por «problemas de equilibrio» debido a las secuelas que le dejó el percance con aquel toro de Ana Romero, Padilla sigue manteniendo la ilusión por salir al campo y disfrutar de la fauna silvestre.

«Soy cazador, tengo mi armero, tengo rifles y escopetas y, por encima de todo, me gusta la naturaleza. Entiendo que la caza es una actividad fundamental para el ser humano, porque es lo más ancestral que existe. Es y ha sido su sustento y su vida ha dependido de lo que cazaba», pone en valor el maestro conocido como Ciclón de Jerez. «He tenido la suerte de compartir con muchos compañeros monterías y también jornadas de caza menor en mi tierra, Jerez», afirma sobre el lugar donde tuvo un coto con unos amigos hace años.

«No me gusta la autocompasión y no he querido nunca transmitir sensaciones malas sobre mí, pero había corridas en las que me vestía de torero con una preocupación añadida, y esa era la falta de equilibrio; eso también me afectaba a la hora de cazar», señala. «En la vida normal, ese problema tampoco se lleva bien, porque la falta de equilibrio no te avisa, sino que aparece directamente. He tenido varias intervenciones, asistencias por parte de fisios, he intentado retocarlo con rayos láser… y sigo intentando reparar ese problema», relata a Jara y Sedal. Las secuelas, además, hacían que el sonido de los disparos dejasen pitidos constantes en su oído, hecho por el cual tuvo que dejar la actividad.

Asimismo, comparte con este medio la imagen de un macho montés y una hembra de la misma especie cazados en la Sierra de Gredos y de un muflón que abatió en la finca Los Alarcones, ubicada en el entorno de la finca El Palomar, del ganadero Samuel Flores, en la provincia de Albacete. También aparece en la misma instantánea el trofeo de un corzo que el maestro consiguió cazar en la Sierra de Cádiz y que fue medalla de oro.

Espartaco, Enrique Ponce, El Fandi o los hermanos Janeiro, también aficionados a la caza

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Jesulín, durante la Feria de la Caza y Pesca de Sevilla ‘Surcaza 2015’. © S.C.

Otro de los nombres fundamentales para entender la historia reciente del toreo es Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’, que además de ser figura máxima de la tauromaquia y ganadero de bravo, posee una finca en la que también se explota la caza menor y mayor. Enrique Ponce es otro de los toreros que cazan y que nunca han escondido su afición por el mundo cinegético, llegando a participar en múltiples monterías cada invierno. También El Fandi, torero granadino, practica tanto la caza mayor como menor y posee una finca en la provincia de Jaén con abundante fauna silvestre.

Junto a él, otro de los toreros pilares para entender la historia de este arte en el último tercio de siglo es Jesulín de Ubrique, también cazador. La gran riqueza cinegética de la zona en la que tiene su finca Ambiciones hace que también practique con asiduidad la caza menor, aunque también es aficionado a la caza en montería e incluso ha realizado algunos safaris en África. Otra de las grandes pasiones de Jesús Janeiro son los ojeos de perdices, que en ocasiones practica al lado de su hermano, Víctor Janeiro y de otros amigos toreros, como Pepín Liria.

Morante, de lidiar bravos a ir tras las ‘bravas’ patirrojas en las marismas de La Puebla del Río

Morante, hace unos días en SICAB. © SICAB

Si en la temporada taurina 2021 ha destacado un nombre, ese ha sido el de José Antonio ‘Morante de la Puebla’. Sin duda, el sevillano ha sido el matador con más relevancia de toda la campaña por la diversidad de encastes que ha estoqueado -Domecq, Miura, Ana Romero, Galache, Murube…-, pero también por los triunfos apoteósicos que ha obtenido en cosos como Sevilla -donde cortó dos orejas- o Madrid -en el paseó una el 12 de octubre-. Pero todo ello no ha hecho que deje de lado su afición por la caza menor.

El entorno del torero nos confirma que continúa con su pasión por la caza de la perdiz y el conejo en las cercanías de su localidad natal, La Puebla del Río, en la provincia de Sevilla. Allí, junto a las marismas, Morante practica la caza tras las otras ‘bravas’ patirrojas con varios perros de caza que tiene en su finca.

Manuel Escribano, el torero cazador más relevante del momento

Manuel Escribano, durante el reportaje. © JyS
Manuel Escribano, en un reportaje para este medio. © Ángel Vidal

Manuel Escribano es, quizá, el torero cazador más relevante del momento. Fue protagonista en las páginas de nuestra revista en el número del mes de mayo. Este año, aunque corta, ha dejado una temporada 2021 triunfal, sobre todo tras las dos orejas que consiguió hace un mes en su cita con Miura en la Real Maestranza de Sevilla, donde trenzó el paseíllo al lado de Morante y Pepe Moral. Además, fue el torero que reabrió la plaza de toros de Las Ventas tras la pandemia en cuanto a corridas de toros se refiere, cortando una oreja en el mes de junio.

Román o Pablo Aguado, la nueva hornada de toreros jóvenes, también cazadores

Los toreros, tras finalizar la montería. © Instagram
Los toreros jóvenes, de caza. © Instagram

Hace unos días tuvo lugar una montería en la que participaron toreros de la nueva hornada como José Garrido, Román, Álvaro Lorenzo, Alfonso Cadaval, Pablo Aguado, Tomás Campos y novilleros como Manuel Vázquez. Unieron su pasión taurina y su pasión cinegética en una exitosa jornada de caza mayor de jabalíes y ciervos en la finca de César Cadaval, en la provincia de Sevilla.

Pablo Aguado es otra figura que ha conseguido alzarse tras la Puerta del Príncipe conseguida en Sevilla en el año 2018. Este año debió cortar temporada por una lesión a mediados del mes de septiembre, pero tiene unas ilusionantes perspectivas de cara a 2022. Junto a ellos, el toledano Álvaro Lorenzo, que es pieza clave de los toreros jóvenes; el extremeño José Garrido, otro torero joven fundamental; el sevillano Alfonso Cadaval, hijo del humorista César Cadaval, y que tomó la alternativa hace tres años en La Maestranza y el valenciano Román, uno de los toreros más carismáticos de la actualidad por su desparpajo, son algunos de los jóvenes toreros que forman parte también de la cantera cinegética.