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Este es el estado en el que regresó un mastín perdido durante siete días en terreno de osos

Este ganadero leonés muestra a Jara y Sedal las imágenes de las heridas con las que volvió su mastín después de haberse perdido durante siete días.

El mastín, tras su regreso.

El oso es un animal que se encuentra en vías de recuperación en algunas zonas del norte español y, afortunadamente, cada vez es más fácil verlo y tener encuentros con ellos. Por este motivo ya no es extraño verlo paseando alrededor de los pueblos o incluso teniendo encuentros con personas. Aunque su presencia no suele ser conflictiva, algunos ganaderos y apicultores sí se han visto afectados por su apetito.

Del lado de estos ganaderos se encuentra el mastín, un perro pastor muy valiente y que no duda en enfrentarse al peligro para proteger al ganado. De enorme fortaleza gracias a su corpulencia –supera los 70 centímetros de alzada y puede llegar a pesar 90 kilos–, se trata de un perro que no teme enfrentarse a grandes predadores y muy leal con sus dueños. Es, por tanto, capaz de ahuyentar a las manadas de lobos de un territorio, por ello muchos ganaderos, desde hace siglos, lo eligen como perro guardián de grandes fincas y explotaciones. Y, por supuesto, a los osos.

El ganadero leonés Yonatan Presa, que tiene una explotación de 50 vacas en las cercanías de Pobladura de las Regueras, en la comarca del Bierzo leonés, ha narrado a Jara y Sedal el encontronazo que, según él, mantuvo su mastín con un plantígrado. Presa relata que el pasado fin de semana regresó a su finca una mastina que llevaba siete días perdida, y lo hizo llena de heridas y magulladuras. El ganadero atribuye el ataque al oso, especie que está presente en la zona.

«Yo no vi el ataque, pero la perra apareció sin pelo y con zarpazos, y esos días entró el oso en unas colmenas cercanas, logrando derribar doce de ellas. Por tanto, estoy seguro que fue él», explica tras ver aparecer al animal «totalmente afligido» al lugar.

«El oso ha derribado doce colmenas cerca de mi ganadería en los últimos días»

Asimismo, sigue detallando que «estuvo siete días perdida, yo pensaba que ya se había muerto o algo, pero no, apareció» ante la sorpresa del ganadero. «A la perra -de nombre Nela y de siete años-, le faltaban trozos grandes de pelo y piel y tiene todos los síntomas de haber sufrido zarpazos», asegura.

En este sentido, manda un ‘recado’ a nuestros gobernantes tras lo sucedido: «La Administración tiene que poner medidas, porque los osos cada vez se están echando más a las explotaciones y esto es una ruina especialmente para los apicultores, pero también para los ganaderos por hechos como el que me ha ocurrido a mí».

El vídeo de un oso enfrentándose a dos mastines que sorprendió el pasado año

Oso pardo con mastines

Si echamos mano a la literatura de caza clásica, las antiguas narraciones cinegéticas ya nos hablan del miedo que los osos infundían en los perros e, incluso en los caballos, al detectar su olor en el campo. Y es algo que se ve perfectamente en el siguiente vídeo que uno de nuestros seguidores envió el pasado año a nuestra redacción.

En él se puede ver a dos mastines enfrentándose cara a cara a un oso en un lugar que Jara y Sedal aún pudo confirmar, aunque se trata del norte de España. Durante un minuto el oso se pasea frente a los dos mastines, ladrando de una forma muy acalorada, pero manteniendo las distancias. Finalmente, la escena tiene el mejor final posible: el plantígrado acaba por desaparecer del lugar. Esta es la grabación.