La escena ocurrió el pasado 10 de mayo en una finca de Bizkaia dedicada a la conservación del burro de las Encartaciones. Lo que parecía una mañana normal tras el nacimiento de una nueva cría estuvo a punto de terminar en tragedia. El propietario de la explotación consiguió ahuyentar con un dron a varios buitres que comenzaban a acercarse a una burra recién parida y a su pollino. El momento quedó grabado en vídeo y ha corrido como la pólvora en redes sociales.
Las imágenes fueron difundidas por el perfil de Instagram @astosoro, perteneciente a la reserva Astosoro Burros Encartados, situada en el entorno rural vizcaíno. En el vídeo se aprecia cómo varios buitres sobrevuelan y llegan a posarse cerca de la burra y de la cría mientras el dron se aproxima para espantarlos.
Según relata el propietario de la finca en la publicación, el episodio se produjo poco después del mediodía. «Ya sabía lo que significaba, llevo varios años controlándoles. Conozco perfectamente la hora e incluso el clima idóneo para que aparezcan, por ello estoy esperándoles estos días con el dron, que les espanta», explica.
El ganadero asegura que consiguió llegar a tiempo porque en ese momento todavía había pocos ejemplares sobre la zona. «Por suerte llegué a tiempo, aún solo había cinco buitres y Martina es una burra muy valiente. El cielo estaba plagado de ellos, en menos de dos minutos habrían bajado más de cincuenta y la cría estaría ya muerta», sostiene.
«En dos ocasiones me han matado a las crías»
El responsable de la explotación no habla de un caso aislado. Afirma que en los últimos años ha sufrido varios episodios similares y que algunos terminaron con la muerte de animales. «En los últimos años, he sufrido tres ataques. En dos ocasiones me han matado a las crías, la tercera mataron a la madre también», denuncia en el texto que acompaña al vídeo.
Sus palabras vuelven a poner sobre la mesa un debate que lleva años generando tensión en distintas zonas ganaderas del norte peninsular: los ataques de buitres a animales vivos. Aunque organizaciones científicas y administraciones sostienen que estas aves son fundamentalmente carroñeras, numerosos ganaderos aseguran haber sufrido ataques sobre reses debilitadas, partos o animales inmovilizados.
El propietario de Astosoro critica además la respuesta que, según él, ha recibido tras denunciar esos episodios. «En las tres ocasiones el perito no ha hecho ningún caso de mi versión de lo ocurrido y terminan diciendo que los animales estaban muertos antes de la llegada de los buitres», lamenta. Asegura que esa situación le provoca incluso más frustración que las pérdidas económicas. «Os aseguro que eso duele mucho más que el ataque de los buitres. Un descomunal insulto para mí y una terrible decepción», añade.
El debate sobre la alimentación de los buitres
El ganadero vincula este comportamiento de los buitres con los cambios producidos durante las últimas décadas en la gestión de cadáveres de animales en el campo. En su publicación sostiene que la retirada obligatoria de reses muertas y la desaparición de muladares tradicionales han alterado los hábitos alimenticios de estas aves.
«¿Cómo va seguir siendo carroñero si les quitamos su comida? Todos los animales muertos se retiran del monte y se llevan a incinerar. Se han eliminado los comederos o muladares de toda la vida», escribe. También carga contra la postura de la Diputación de Bizkaia, a la que acusa de minimizar el problema. Según señala, desde la administración foral sostienen que los hábitos de los buitres no han cambiado pese a las medidas sanitarias implantadas.
La explotación Astosoro está centrada en la cría y conservación del burro de las Encartaciones, una raza autóctona vasca considerada en peligro de desaparición. La finca cuenta con decenas de ejemplares y trabaja desde hace años en la protección y difusión de esta raza tradicional.
Mientras tanto, el vídeo continúa acumulando miles de reproducciones y comentarios en redes sociales. Muchos usuarios muestran su apoyo al propietario de la explotación y otros reabren el debate sobre la convivencia entre fauna salvaje y ganadería extensiva en el norte de España.








