La licencia interautonómica de caza y pesca ha dado un paso decisivo en España. Lo que hasta hace poco era una herramienta útil pero limitada se ha convertido ahora en una opción mucho más completa tras la incorporación de Andalucía y Castilla-La Mancha, dos territorios clave dentro del mapa cinegético nacional.

Con la publicación oficial del nuevo convenio, los cazadores y pescadores pueden ya utilizar un único documento para practicar su actividad en diez comunidades autónomas, evitando duplicar trámites y pagar varias tasas cada temporada.

La medida responde a una demanda histórica del sector, especialmente en zonas limítrofes, donde es habitual desplazarse entre regiones. Con este sistema se reduce la burocracia y se facilita la movilidad dentro del marco legal, aunque siempre respetando la normativa específica de cada comunidad.

Qué es la licencia interautonómica y cuánto cuesta

La licencia interautonómica es un documento personal e intransferible, válido durante un año desde su expedición, que permite cazar o pescar en todas las comunidades adheridas al convenio.

Mantiene los mismos precios que en el sistema anterior:

  • 70 euros para la licencia de caza.
  • 25 euros para la licencia de pesca en aguas continentales.

Para obtenerla por primera vez, es necesario cumplir al menos uno de estos requisitos:

  • Tener una licencia en vigor en alguna comunidad adherida.
  • Haber superado el examen del cazador o prueba equivalente.

Además, el solicitante no puede estar inhabilitado y deberá contar con seguro de responsabilidad civil cuando sea obligatorio.

La tramitación se realiza a través de las vías habituales de cada comunidad autónoma, ya sea por vía telemática o presencial.

Las comunidades donde ya es válida

Tras la actualización del convenio, la licencia interautonómica de caza es válida en diez comunidades autónomas:

  • Andalucía
  • Aragón
  • Principado de Asturias
  • Castilla-La Mancha
  • Castilla y León
  • Comunidad de Madrid
  • Comunidad Valenciana
  • Extremadura
  • Galicia
  • Región de Murcia

La incorporación de Andalucía y Castilla-La Mancha marca un antes y un después, ya que ambas concentran un elevado número de aficionados y son territorios habituales para desplazamientos entre regiones.

Qué cambia con esta ampliación

La filosofía del sistema se mantiene: una sola licencia, más movilidad y menos trámites. Sin embargo, el cambio es significativo. Hasta ahora, el modelo dejaba fuera precisamente a dos de las comunidades más relevantes para miles de cazadores. Con su entrada, la licencia gana valor real y se convierte en una alternativa mucho más lógica para quienes practican la actividad en varios territorios a lo largo del año.

Eso sí, conviene recordar que cada comunidad mantiene sus propias normas. Las vedas, especies autorizadas, cupos y periodos hábiles siguen siendo competencia autonómica, por lo que el titular deberá informarse en cada destino.

Un paso más hacia una licencia nacional

La ampliación no convierte todavía esta fórmula en una licencia única para toda España, pero sí la acerca de forma clara a ese objetivo.

Con diez comunidades integradas, el salto práctico es evidente: menos papeleo, menos costes acumulados y mayor facilidad para desplazarse dentro del territorio nacional. Una evolución que el sector llevaba años reclamando y que ahora empieza a tomar forma real.

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