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Resolvemos el enigma de la foto del venado con el cráneo de otro ciervo enganchado

Javier Fernandez-Caballero

La imagen de un ciervo con el cráneo de otro enredado en su cuerna revolucionó ayer las redes sociales. Muchos usuarios comentaban que se trataba de un montaje. Jara y Sedal ha hablado con el autor de la imagen, que nos desvela qué hay realmente detrás de ella.

26/10/2019 | Redacción JyS

ciervo cráneo
El ciervo con otro cráneo en la cabeza. / A.C.

La imagen de un venado con la cuerna de otro en la cabeza se volvió viral ayer y sorprendió a miles de cazadores. Muchos de ellos cuestionaban la autenticidad de la misma, y sugerían que podía tratarse un montaje. Estaban equivocados: la imagen es real, tiene una explicación y un autor. Jara y Sedal ha hablado con él. Se llama Antonio Suárez y es de Badajoz. Su trabajo está vinculado al mundo cinegético, ya que trabaja para una orgánica y está al cuidado de hasta 22 fincas.

En uno de sus paseos diarios, se encontró con la curiosa escena: un venado caminaba con el cráneo de otro enredado en su cuerna. Tras pasarla a unos amigos, la instantánea se volvió viral. Suárez, que vive en el término de San Vicente de Alcántara, la tomó en plena Sierra de San Pedro y explica que «ha sido raro, ya que he visto venados con cuerdas y alambres durante toda mi vida, pero con un cráneo así, nunca». «Yo, de noche, rondo en multitud de ocasiones para guardar los animales, y veo cosas extrañísimas, pero nunca una como esta», reitera Suárez.

La hipótesis más probable para Antonio es que el ciervo «se encontrase la cabeza de otro venado muerto, probablemente por tuberculosis –una enfermedad que según relata castiga bastante en la provincia de Badajoz–, y al restregarse con ella se quedase enganchado». «El animal se enredó, aunque no creo que llevase más de ocho o diez días con el cráneo ahí», asegura descartando que el enganchón se hubiese producido en berrea, una situación muy habitual en las peleas de los machos. «Si hubiese sido en una pelea de la brama, hubiesen muerto al final los dos animales».

El ciervo vivo tiene seis puntas en su cuerna mientras que el cráneo enganchado a ésta tiene ocho. «En las redes sociales he visto incluso algunos comentarios que dicen que es montaje, pero yo, a mis 57 años, he visto cosas de todo tipo en el campo, al que me he dedicado siempre, y puedo asegurar que ese animal yo lo conocía y lo había visto sin nada en su cuerna», defiende en este medio. Por si a alguien le quedaba alguna duda, Antonio grabó un vídeo en el que se puede ver que todo es real. Lo puedes ver a continuación.