El virus de la influenza A (IAV) es un patógeno con capacidad de infectar a una amplia variedad de especies, desde aves hasta mamíferos, incluidos los humanos. En los últimos años, la expansión mundial de la gripe aviar altamente patógena H5N1 ha disparado la preocupación sanitaria, especialmente tras detectarse infecciones en especies poco habituales como vacas en Estados Unidos.

En este contexto, un grupo de investigadores españoles e internacionales ha puesto el foco en un animal cada vez más presente tanto en entornos rurales como urbanos: el jabalí. El objetivo del trabajo ha sido evaluar el papel que puede desempeñar esta especie en la ecología de la influenza aviar y su posible implicación en la redistribución de cepas con potencial zoonótico.

Un estudio de nueve años en 12 provincias españolas

El estudio, realizado por Paloma Encinas, Aitor Nogales, Estela Escribano-Romero, M. Ángeles Martín del Burgo y Gustavo del Real, del INIA-CSIC, junto a Jorge Ramón López-Olvera (Universidad Autónoma de Barcelona), José Enrique Granados (Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Granada) y Gregorio Mentaberre (Universidad de Lleida), además de autores internacionales, analizó la seroprevalencia anual de influenza aviar en jabalíes durante un periodo de nueve años, entre 2015 y 2023.

Jabalí cazado con el Bergara B14 Thumbhole.
Un cazador observa un jabalí recién cazado. © Rubén Montés

Para ello, los investigadores estudiaron 1.643 exudados nasales y 2.932 muestras de suero, procedentes en su mayoría de zonas rurales de 12 provincias del centro-sur de España: Salamanca, Madrid, Toledo, Cuenca, Ciudad Real, Cáceres, Badajoz, Almería, Cádiz, Granada, Córdoba y Sevilla.

Las muestras se analizaron mediante RT-PCR cuantitativa, ELISA y ensayos de inhibición de la hemaglutinación, con el fin de detectar tanto la presencia del virus como anticuerpos específicos y así identificar qué subtipos estaban circulando en esta población.

El 6% de los sueros dio positivo

Los resultados fueron claros: el 6% de las muestras de suero dieron positivo, y los científicos lograron aislar un virus de influenza aviar H3N1.

Además, comprobaron que la seroprevalencia se mantuvo estable entre 2015 y 2018, no se detectó en 2019 y aumentó significativamente desde 2020 hasta 2023, lo que sugiere un repunte reciente en la exposición del jabalí a estos virus.

El subtipo detectado con mayor frecuencia fue el H1 similar al aviar euroasiático, mientras que el H1 pandémico y el H1 similar al humano resultaron menos comunes.

Cepa humana y señales de circulación reciente

Uno de los datos que más llama la atención del estudio es que las cepas H3 similares a las estacionales humanas de la década de 2000 comenzaron a detectarse en 2017 y, desde entonces, han aumentado su seroprevalencia en los últimos años.

Este hallazgo refuerza la idea de que el jabalí no solo está expuesto a virus gripales de origen aviar, sino también a cepas relacionadas con la circulación humana, lo que encaja con la hipótesis de posibles eventos de propagación de origen humano.

El H5N1 no se detectó, pero se hallaron positivos para H5 recombinante

En el contexto de brotes recientes de gripe aviar altamente patógena H5N1 en aves silvestres y de corral, los investigadores también analizaron jabalíes procedentes de áreas donde se solapaban estos focos epidémicos.

prohibido desde hoy criar gallinas al aire libre
© Shutterstock

En ese subconjunto de muestras, algunos sueros dieron positivo para H5 recombinante, aunque los ensayos específicos de inhibición de hemaglutinación para H5N1 fueron negativos.

Aunque el trabajo no encontró evidencia serológica directa de H5N1 en jabalíes, los autores recuerdan que en Europa sí se han registrado positivos y que en España continúan produciéndose episodios epidémicos de gripe aviar.

El jabalí como puente entre fauna, ganado y humanos

El estudio destaca que el jabalí puede desempeñar un papel clave en la interfaz entre fauna silvestre y ganado, especialmente en zonas donde conviven con explotaciones extensivas como las de cerdo ibérico.

https://revistajaraysedal.es/wp-content/uploads/2021/08/pesca-galicia-puerto.jpg
Cerdo y jabalí. © Shutterstock

Al ser una especie con gran capacidad de desplazamiento y adaptación, el jabalí puede entrar en contacto con aves silvestres, animales domésticos y humanos, lo que lo convierte en un posible hospedador relevante para la redistribución del virus.

Los autores advierten de que la creciente presencia de jabalíes en entornos urbanos puede intensificar aún más estas interacciones.

Los científicos piden vigilancia ante posibles mutaciones

Tras analizar la evolución temporal y espacial de los datos, los investigadores concluyen que el monitoreo en jabalíes permite detectar cambios en prevalencia y caracterizar cepas infectantes, algo fundamental en un contexto de circulación continua del virus.

«Nuestros datos sugieren posibles eventos de propagación de origen humano u otras fuentes, y respaldan la inclusión del monitoreo integrado de los suidos silvestres como hospedadores propensos a la redistribución del virus de influenza aviar en los programas de vigilancia de la influenza», señalan los autores.

Además, advierten de que la coinfección de jabalíes con dos cepas distintas podría favorecer la aparición de nuevos virus por recombinación.

En su conclusión final, insisten en que la circulación continua del virus en entornos rurales y urbanos «aumenta la probabilidad de eventos de propagación y la posible adaptación viral a mamíferos, incluidos jabalíes y humanos».

Síguenos en discover

Sobre el autor