Un extraordinario corzo cazado en el norte del condado de Jönköping (Suecia) ha alcanzado 254,55 puntos en la primera medición realizada por el sistema sueco, una cifra que le permite superar una marca nacional que llevaba 44 años intacta. La noticia ha corrido como la pólvora entre los aficionados europeos al corzo, pero conviene aclarar desde el principio un matiz que cambia por completo la lectura del hallazgo: esos puntos corresponden al método sueco de valoración, no al sistema internacional CIC, y todavía está por ver si el trofeo llega a amenazar el récord mundial vigente, que hoy pertenece a un cazador español.
Seis medidores y una cifra que superó todas las previsiones
La valoración tuvo lugar el martes 22 de septiembre en las instalaciones de la Asociación Sueca de Cazadores en Hulukvarn, Jönköping. Allí se midieron varios trofeos de categoría oro, pero todas las miradas estaban puestas en uno de ellos. Quienes habían podido verlo antes de pasar por la mesa de medición calculaban que podía colocarse entre los tres o cinco mejores corzos de la historia sueca. Se quedaron cortos.
Según ha informado la publicación especializada sueca Svensk Jakt, el trofeo fue controlmedido por seis evaluadores distintos y el resultado se recalculó dos y tres veces antes de confirmar la cifra: 254,55 puntos según el método de volumen empleado en Suecia. El trofeo arrojó un peso de 988 gramos antes de aplicar la deducción correspondiente al cráneo completo, con una masa y un desarrollo que uno de los responsables de la medición describió como algo fuera de lo común.

El resultado dejó atrás al legendario corzo de Vittskövle, cazado en Suecia en 1982 y convertido desde entonces en la gran referencia nacional. Aquel trofeo alcanzó 249,80 puntos por el sistema sueco de medición por volumen, pero en su valoración internacional obtuvo 246,90 puntos CIC. Durante 44 años ningún otro corzo sueco había logrado desbancarlo, hasta esta medición de septiembre.
Por qué los puntos suecos no equivalen a puntos CIC
La comparación entre el nuevo ejemplar y cualquier récord internacional exige prudencia porque ambos sistemas de puntuación no son equiparables. El propio antecedente de 1982 lo demuestra con claridad: el corzo de Vittskövle pasó de 249,80 puntos suecos a 246,90 puntos CIC en su homologación internacional, una diferencia de casi tres puntos que ilustra por qué los 254,55 puntos actuales no pueden compararse todavía, en igualdad de condiciones, con ningún récord mundial.
La homologación CIC aplica un criterio común de medición, aceptado por los organismos de caza de decenas de países, que permite comparar trofeos cazados en cualquier lugar del mundo bajo la misma vara de medir. Hasta que el corzo sueco pase por ese procedimiento, lo único que puede afirmarse es que Suecia tiene un nuevo récord nacional. Su condición de aspirante al récord mundial sigue pendiente de esa comprobación.
El récord del mundo pertenece a Óscar Gan
El corzo más grande homologado hasta la fecha es el cazado por Óscar Gan Esteban en Teruel en 2023. Como contó Jara y Sedal al confirmarse la homologación, el récord de España y del mundo de Óscar Gan se estableció con 252,93 puntos CIC, tras cazar el ejemplar el 25 de junio de aquel año en un coto turolense. Era, además, el primer corzo que cobraba el joven cazador en su vida.
El trofeo fue controlmedido por el secretario de la Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza, José Ignacio Herce Álvarez, quien confirmó la puntuación definitiva. «Estoy muy contento. Me acaban de llamar. Es el nuevo récord de España», declaró entonces Óscar Gan a Jara y Sedal.

Con esta referencia queda claro el reto real que plantea el hallazgo sueco: el corzo medido esta semana en Jönköping no amenaza ningún récord anterior, sino directamente los 252,93 puntos CIC que hoy ostenta Óscar Gan como plusmarca mundial vigente.
Una espera de horas para culminar el lance
La historia de la caza tiene también su propio mérito. Según el relato recogido por el medio sueco, el cazador localizó al macho por primera vez a unos 180 metros, pero las condiciones no permitieron completar el lance con garantías. En lugar de precipitarse, decidió marcharse y regresar esa misma tarde.
Ya de vuelta en el campo, comenzó a reclamar. Diez minutos después apareció una corza a toda velocidad, pero el macho tardó en presentarse. El cazador tuvo que esperar entre 20 y 25 minutos más hasta que el corzo finalmente salió al descubierto y pudo completar el disparo. Meses después, aquella paciencia se ha traducido en una medición histórica para la caza sueca del corzo.

La incógnita que queda por resolver
Suecia tiene, desde este martes, un nuevo récord nacional de corzo tras 44 años de reinado del ejemplar de Vittskövle. Lo que todavía no se sabe es qué puntuación obtendrá el trofeo cuando pase por el procedimiento de homologación internacional CIC, el único que permitirá compararlo en igualdad de condiciones con la referencia mundial vigente. Hasta entonces, el récord mundial de corzo sigue en manos españolas, con los 252,93 puntos CIC del ejemplar de Óscar Gan como marca a batir.








