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Los cazadores pagan más del 85% de los costes de gestión del hábitat de la fauna salvaje en España

En España, más del 85 % de los costes de gestión de hábitat para la caza y otra fauna silvestre que se realiza en fincas y cotos son sufragados por cazadores y gestores

Un cazador crea un refugio para las perdices. © Edu Pompa
Un cazador crea un refugio para las perdices. © Edu Pompa

En España, más del 85 % de los costes de gestión de hábitat para la caza y otra fauna silvestre que se realiza en fincas y cotos son sufragados por cazadores y gestores que, en la mayoría de los casos (el 78 %), tienen la responsabilidad de acometer la gestión cinegética.

Pese a ello, en menos del 20 % de los cotos los cazadores y gestores son responsables de la gestión agrícola y forestal, aspecto clave a la hora de gestionar el hábitat, lo que limita su capacidad de participación en la toma de decisiones y puesta en marcha de medidas que favorezcan a la fauna silvestre.

Así se desprende de los resultados preliminares del “Estudio de Gestión del Hábitat en Cotos de Caza” que se está llevando a cabo a nivel internacional y que la Fundación Artemisan ha coordinado en España. Cabe señalar que, por el número de cotos participantes, este estudio sería el de mayor escala realizado hasta la fecha en nuestro país sobre esta temática.

Aporte de agua y comida

En el estudio han participado 679 cotos de toda España y se ha abarcado una superficie mínima de 1,2 millones de hectáreas. Del total de cotos participantes, el 68 % aporta alimento y ofrece agua en bebederos para las especies cinegéticas, principalmente dirigidas a la caza menor.

Así, durante 2020-2021, los cotos estudiados aportaron 4.925 toneladas de alimento, con una media por coto y temporada de 10 toneladas. El 75 % de estos cotos aporta alimento a través de comederos y esparciéndolos por parcelas y caminos, existiendo una media de 22 comederos por coto. Además, el 63 % de los cotos tiene charcas para fauna silvestre.

En la misma línea, el 46 % de los cotos tienen siembras para la caza, barbechos y rastrojos, con 5.325 hectáreas de siembra para la caza, 4.595 hectáreas de rastrojos y 4.695 hectáreas de barbechos. No obstante, solo un 15 % de los cotos cuenta con medidas agroambientales compensatorias a través de la PAC.

Guarderío y vigilancia

Además, la mitad de los cotos de caza realiza labores de guarderío, pero menos del 25 % cuenta con guardas de caza profesionales a tiempo parcial o completo.

Todos estos datos preliminares se extraen del documento sobre gestión del hábitat realizada por cazadores y gestores en el paso migratorio del oeste, en el marco de un contrato financiado por la Comisión Europea en el que están trabajando, además de Fundación Artemisan, el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCMM), la Office Français de la Biodiversité (OFB), el Instituto Superior de Agronomía (ISA) de la Universidad de Lisboa, Asesores Técnicos de Medio Ambiente, S.L. (ATECMA), el Centre Tecnològic i Forestal de Catalunya (CTFC) y la Universitat de Lleida.

La Fundación Artemisan agradece a las federaciones autonómicas de caza, a los gobiernos de Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León y a la Asociación de Propietarios Rurales para la Gestión Cinegética y Conservación del Medioambiente (APROCA) su colaboración en la recopilación de datos nacionales, así como todos los particulares que participaron en el estudio.