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Una joven cazadora de 17 años abate un imponente macho montés que le tocó en un sorteo

Javier Fernandez-Caballero

Esta jovencísima cazadora catalana tuvo la suerte de ganar uno de los sorteos que organiza la Federación Catalana de Caza para jóvenes cazadores y el pasado mes disfrutó de una jornada que no olvidará en la vida.

8/12/2019 | Redacción JyS

macho montés
Los jóvenes con el macho montés. / J.T.

La jovencísima cazadora catalana Mireia Salich, de tan sólo 17 años de edad, abatió el pasado lunes 11 de noviembre un imponente macho montés que finalmente ha sido medalla de bronce. En la jornada cinegética la acompañó Jonathan Lillo, de 22 años, quien también ha narrado a Jara y Sedal el lance en el que consiguió una pieza que no olvidará jamás.

La historia comenzó cuando Mireia ganó uno de los sorteos que la Federación Catalana de Caza pone en marcha para promocionar la caza entre los jóvenes cazadores. «Yo me apunté primero, pero ella no quería, así que la apunté sin que se enterase. Tuvimos la suerte de que el día del sorteo le mandaron un mensaje a ella diciéndole que había ganado y que podía abatir un macho montés en las cercanías de la localidad de Tortosa (Tarragona)», relata Jonathan.

El lance «fue impresionante», explica el joven, aunque «nos tocó un mal día, porque hacía muchísimo viento. Estuvimos toda la mañana pateando las montañas y no encontramos nada junto al guarda», asegura. «Veíamos manadas de hembras con machos pequeños, pero no encontrábamos uno con edad y que mereciese la pena». Por eso, decidieron irse a comer antes de ver al majestuoso protagonista de esta historia.

«Le hicimos una entrada a más de seiscientos metros, a ver cómo le podíamos entrar…. Y lo hicimos finalmente a través de unos olivares», explica. «Yo no vi el animal en todo momento, pero Mireia sí lo estaba contemplando. Ella se apoyó en una zona de piedra y el lance fue a unos 180 pasos. Lo tumbó del primer disparo», relata aún emocionado el joven.

El lance «lo vivió con intensidad y con ilusión. Nada más disparar, dijo que le había dado y el guarda le dio un tremendo abrazo por cómo había llevado a cabo el control de la situación», admite Jonathan. El animal finalmente ha sido medalla de bronce.