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Un cazador se encuentra frente a frente con un viejo lobo en Soria y graba el sorprendente momento

Este cazador estaba revisando sus cotos de corzo en Soria cuando, de repente, se topó con un lobo ibérico.

Lobo ibérico en imagen de archivo. ©Shutterstock

El cazador y orgánico Carlos Merello grabó hace unos días, en un coto privado de la provincia de Soria, la impactante imagen de un lobo deambulando a unos metros de él en un campo en el que se encontraban varios corzos. El cánido fue grabado sobre las 11:30 horas de la mañana, según Merello ha explicado a esta redacción.

«En estas semanas me encuentro trabajando en la temporada de los corzos y estoy yendo mucho por los cotos a preparar los comederos. Echo muchas horas en el campo y aquella jornada me encontré con la sorpresa», explica. Era un macho «viejo, grande y solitario». «Al verme, debió decidir que yo no era un peligro, y la verdad que disfruté muchísimo de él», describe el cazador.

«Le he dado el disgusto de la semana a los ganaderos del pueblo»

En la primera ocasión que lo avistó, estaba a unos 700 metros de distancia en lo alto de un cerro: «Me eché los prismáticos a la cara y vi que era muy grande y que me estaba mirando fijamente. En ese momento, no lo dudé ni medio segundo que era un lobo». Poco a poco se fue acercando a él y pudo comprobar, como se aprecia en el vídeo, que se estaba rebozando en el suelo, ya que probablemente habría algún animal muerto hace días.

«He podido hablar con varios ganaderos de la zona y, la verdad, les he dado el disgusto de la semana explicándoles que había visto un lobo. No quisiera verme en su piel», se lamenta por último Merello.

Un ganadero a punto de llorar graba a un lobo a dos metros: «¡Nos comen los lobos! ¡Nos comen!»

lobos

Unos ganaderos del municipio cántabro de Arenas de Iguña han grabado a un lobo a muy pocos metros de un camino. Según se puede ver en el vídeo, publicado en Facebook por la propia ganadería, el cánido deambula a sus anchas por el lugar, sin importarle demasiado la presencia de los humanos. «¡Nos comen los lobos! ¡Nos comen!», exclama el ganadero.