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Esta es la dura carta de una joven de pueblo a Teresa Ribera: «El lobo me quita la oportunidad de prosperar»

Una joven ganadera leonesa escribe una carta a Teresa Ribera en la que explica qué significará para ella y su futuro la prohibición de la caza del lobo.

lobo

Tania Santamarta Vázquez, una joven ganadera leonesa, ha escrito una carta a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, tras la prohibición de la caza del lobo. En ella, la ganadera expone su realidad y la de su ganado ante la presencia de lobo en esta comarca de la provincia norteña. «Yo no quiero dinero, no quiero limosnas ni compensaciones. Mis animales valen más que todo eso que usted quiere darme, quiero que mis animales vivan en condiciones», se queja.

Uno a uno, va desgranando todos los puntos que ella está sufriendo por la amplia presencia de cánidos en su zona y los que va a sufrir a partir de ahora, que estará prohibida su caza. Esta es la carta completa:

Estimada Señora Ministra, Teresa Ribera. Me llamo Tania Santamarta Vázquez y resido en El Villar de Santiago, un pueblo al noroeste de León a 1260 metros de altitud, en la comarca de Laciana. Quizá no lo conozca, pero aquí sus decisiones sí hacen que la conozcamos a usted y a los que la acompañan.

Como usted sabrá, en Castilla y León junto con Asturias, Cantabria y Galicia existe la mayor población del lobo Ibérico, a quien ustedes quieren blindar de forma tan desatinada y dejar que los controles de población caigan en manos de guardas forestales quienes deberían de encargarse del furtivismo, que no haya incendios forestales y otras actividades que les atañen.  Me dirijo a usted, Sra. Ribera, ya que tengo una ganadería de vacuno en semi-extensivo, soy mujer joven y emprendedora.

Con esta medida lo único que están haciendo es quitar la ilusión a los jóvenes que se quieran incorporar a la ganadería, ya que aquí si no se tiene un seguro privado los daños que cause la especie que usted tanto quiere proteger no se pagan. La titularidad, si es compartida, tampoco se compensa el daño y en otras muchas comunidades las compensaciones se reciben hasta 3 años después. Yo no quiero dinero, no quiero limosnas ni compensaciones. Mis animales valen más que todo eso que usted quiere darme, quiero que mis animales vivan en condiciones, yo no puedo poner cierres al campo, el propio guardamontes me lo impide. No puedo meterles una caminata diaria a mis vacas y sus crías todos los días de 10 o incluso más kilómetros. Tampoco puedo alimentar a 5 mastines por vaca, ni estar peleándome a diario con los turistas porque mis perros no les dejan pasear, no puedo costearme un seguro privado. Aquí, en la montaña leonesa, el lobo no está en peligro, no lo está en Cantabria, ni lo está en Asturias ni lo está en más zonas… me está quitando la oportunidad de prosperar y seguir en mi pueblo ya que aquí, entre osos y lobos lo voy a tener muy difícil.

Qué casualidad que solo miráis vosotros para proteger a los grandes carnívoros, pero no miráis el gato montés, ¿qué interés hay en ello?

No quiero la extinción del lobo Ibérico. Llevo toda mi vida escuchando a mis mayores, quienes convivieron con él, cuando atacaban a sus yeguas, terneros y potros y ellos tenían que pasar meses curándolos y por desgracia, muchas perecían en el intento por sobrevivir. Sé que los lobos aquí nunca han dejado de habitar ya que es una zona de cría, yo misma los he visto.

Pero quiero un control poblacional: el lobo ya contaba con mucha protección y está en expansión incluso ya han colonizado más zonas. Los censos, son engañosos, llevan años sin actualizarse…

Menos poner leyes desde la comodidad de un despacho y pásese usted por aquí, por Cantabria, Asturias, Galicia y de más zonas. ¡Escuche usted a los ganaderos, cazadores, celadores, juntas vecinales, agricultores y otros muchos habitantes del medio rural! Menos estudios desde una silla y desplácese usted deje la comodidad y de leer discursos.

Con esto lo único que están haciendo es generar odio a la gente que vivimos de la ganadería en extensivo, estáis generando odio al lobo, y fomentando el furtivismo, que la gente se tome la justicia por su mano, poniendo venenos que pueden acabar con otras especies como el ursus arctos, los zorros o los urogallos, otras especies que sí que están en verdadero peligro de extinción y no hacéis nada por ellas… Nadie está pidiendo nada imposible, solo que no acabéis con el medio de vida de tantas personas.

Repito, el lobo ya estaba protegido y en expansión, véase que hay más lobos en el norte de España que en Francia y en Alemania.

La diferencia es que en esos países no dan la espalda a la gente que produce alimentos de calidad ni a los pueblos, ustedes están propiciando que se queden vacíos.

Reflexione, no lo está haciendo bien.

No tiene sentido hacer una votación contando con representantes de Comunidades Autónomas que no tienen lobos ni tienen que lidiar ni convivir con ellos. Si esas regiones quieren lobos, que trasladen ejemplares desde aquí y repueblen. Simplemente no es lógico realizar votaciones sin conocer de primera mano los problemas, sin desplazarse a los montes, hablar con veterinarios o hablar con quienes realmente estamos en el monte a diario.

¿Sabe usted tan si quiera distinguir la huella de un perro o la de un lobo? ¿Sabe usted cuándo canta el urogallo? ¿Sabe usted, Sra. Ribera, cuantos kilogramos de carne consume un solo lobo al día?

Un país sin sector primario, sin gente en los pueblos, es la ruina.