El Proyecto Coturnix, financiado por Mutuasport, incluye entre sus labores el anillamiento de codornices, en la mayor parte de sus jornadas como una actividad más de las realizadas dentro de los censos de Seguimiento Específico de Codorniz (SEC), diseñados para mejorar en la cuantificación de sus poblaciones.

Esto, tal y como ha contado José Antonio Pérez Garrido al equipo de Jara y Sedal, se lleva a cabo siempre en los mismos recorridos de 10 puntos de ciertos cotos colaboradores seleccionados por sus especiales características de hábitat, localización o tipo de cultivos, con el fin de mejorar en el conocimiento de la distribución de la especie.

Con este fin en primer lugar se hacen escuchas de machos cantores para, posteriormente, estimular a otros machos mediante un reclamo y censar así los animales que oyen.

«Finalmente, tras escuchar machos realizamos el anillamiento para retirar animales y afinar aún más en los censos, porque se ha observado que muchos no cantan o, por lo menos, no hacen el canto que nosotros conocemos de la codorniz», ha explicado.

Tres machos de codorniz anillados. © J.A.P.G.

Respecto a su zona, correspondiendo esta a las provincias de León y Palencia, ha concretado que, aproximadamente, «por cada macho que canta hay otros dos o tres que no lo hacen, pudiendo pasar desapercibidos para el conteo».

Un ejemplar «autóctono»

Una de esas codornices fue anillada por el mismo José Antonio durante el pasado año, concretamente el 11 de junio 2023, en la Vega del Esla, en León. Sobre ella ha detallado que, por la muda, se trataba de «un adulto del año anterior, nacido en la primavera de 2022».

Un año después y en el mismo coto volvió a capturar al ejemplar el pasado 30 de mayo de 2024. «Sabemos que este año, al menos, tenía más de dos años y lo capturé en un punto de uno de los SEC, más o menos a 500 metros del punto en el que fue anillado el año pasado», ha destacado.


Las dos Castillas presentan un buen año de codorniz: así está siendo su entrada en cada zona de España


«Es probable que pueda ser sedentario o, mejor dicho, autóctono, una codorniz de las que no emigran a África, sino que pasan todo el invierno aquí en la península, pero tampoco lo podemos confirmar porque ese mismo itinerario de censo lo había realizado seis veces antes, desde abril, y lo hemos capturado en el séptimo», ha puntualizado el experto.

Asimismo, ha indicado que, después de eso, ha vuelto a realizar dicho censo en otras dos ocasiones en las que tampoco ha caído y que, por lo tanto, cabe la posibilidad de que «se esté moviendo por la zona».