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Bricocaza | Cómo conservar un cráneo de zorro

La próxima vez que cobres una raposa guarda su cabeza y ponte manos a la obra. En tan sólo unos pocos pasos tendrás un trofeo único para decorar tu casa. 
15/1/2018 | Israel Hernández 

 ¿Qué necesitas? 

● Herramienta tipo Dremel con disco de fieltro ● Decapante en gel para madera ● Cepillo de cerdas de plástico ● Lijas de números 500 y 800 ● Lana de acero del número 0 ● Aceite de teca ● Aceite de linaza ● Cera para muebles rústicos ● Aceite especial para maderas de armas ● Espátula ● Amoniaco ● Paño de algodón ● Papel absorbente.

Limpia el cráneo


Corta la cabeza del zorro y desollala a conciencia. Elimina cada trozo de piel y carne y déjalo lo más limpio posible. Cuece la cabeza y continúa eliminando los restos hasta que quede limpio.

Blanquea el hueso


Con la ayuda de agua oxigenada de 110 volúmenes extrae el blanco natural del hueso. Puedes envolver el cráneo en algodones empapados y dejarlo toda la noche para que actúe.

Pega las partes sueltas


Al cocer el cráneo para limpiar la carne es lógico que se suelten los colmillos principales y la mandibula inferior. Recupera los caninos del fondo y pégalos con un poquito de pegamento de contacto para que queden fijos de por vida. Deja pasar unos minutos para que el adhesivo actúe.

Pule el hueso


Con la ayuda de un disco de trapo impregnado en pasta para pulir y una Dremmel ve puliendo todo el cráneo hasta que consigas el brillo deseado.

Pega la mandíbula inferior


Al igual que con los colmillos, deberás pegarla con mucho cuidado en el cráneo, encajando cada hueso en su sitio…

Con la boca abierta


Así es como se apreciará el trofeo. Para conseguir que se mantenga con esa forma coloca un rotulador entre los dientes durante el proceso de pegado.

La base


No tengas miedo. Solo tienes que soldar un mástil de hierro de unos 15 centímetros a una base plana y limarla hasta eliminar las impurezas.

La estructura


Cuanto más te esmeres en este paso del proceso, mejor será el resultado final. Intenta que el mástil quede recto y dobla uno de sus extremos para colocar el cráneo.

Monta el zorro


Es el paso final. Pon una buena cantidad de pegamento en la zona del paladar, que es la que estará en contacto con la estructura de hierro. Intenta aplicar la cantidad suficiente para que no se mueva ni se caiga.

Resultado final


Al acabar tendrás un recuerdo maravilloso y, sobre todo, moderno y decorativo. ¡Anímate y haz el tuyo!

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