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Así se hace una réplica idéntica de un trofeo de caza (corzo, ciervo, jabalí...)

Acompañamos a René, de Taxtrophy en el proceso de elaboración de una réplica del récord de España de corzo.

René, de TaxTrophy, haciendo la réplica del récord de España de Corzo. © Ángel Vidal

La tradición montera señalaba que todo gran jabalí abatido en una montería de invitación sería para la propiedad. Con el paso de los años y los avances en la taxidermia se comenzaron a realizar las primeras réplicas fabricadas en resina y pintadas a mano con el objeto de recompensar la labor gestora de los dueños de las fincas. Nuevas técnicas que también permiten hoy realizar ‘copias’ de los trofeos de corzo o venado con el objetivo de que sus afortunados dueños puedan exhibir sus logros en ferias y eventos salvaguardando la integridad del original. Hoy en día, el realismo que se consigue es tal que muchas personas no son capaces de distinguir el original de la copia a simple vista.

La réplica del corzo más grande de España 

Para la elaboración de este reportaje Jara y Sedal no se fijó en un trofeo cualquiera. Acudimos a Sergio Muela, el cazador que abatió el actual récord de corzo de España, para hacer una copia que posteriormente sería expuesta en feria de caza de Madrid, Cinegética.

Un trofeo así no puede ser expuesto al trajín de viajar de feria en feria, de pasar de mano en mano. Lo más inteligente sería confiar en una taxidermia experta que sea capaz de reproducir al milímetro la fisonomía de cada animal. Con este propósito le puse en contacto con Diego Cabello de los Cobos, CEO de Taxtrophy, una empresa joven que ha sabido empaparse del conocimiento necesario para dar a sus clientes un servicio de alta calidad.

René, de TaxTrophy, estudia el récord de España de Corzo. © Ángel Vidal
René, de Taxtrophy, estudia el récord de España de Corzo. © Ángel Vidal

Por su taller han pasado récords impresionantes, como el tercer jabalí más grande abatido en España, y cientos de animales cazados en monterías, recechos, safaris… Diego, además de cazador de cuna, es medidor oficial de la Junta Nacional de Homologación, por lo que tuvo el privilegio de estar presente en el pesaje del corzo de Sergio. Una vez ratificado que se trataba de la nueva marca nacional, se lo llevó a su taller para ponerse manos a la obra. El ‘monstruo’ cayó en las manos de Walter René Soto, el responsable de la realización de replicas en Taxtrophy y un artista con una trayectoria de más de 20 años reproduciendo fielmente todo tipo de animales en varias de las mejores taxidermias. 

El primer paso: hacer un molde de los cuernos y del cráneo

Afrontar la reproducción de semejante bestia no es tarea sencilla. El primer paso es realizar un molde de las cuernas a base de silicona y rellenarlo de resina de poliuretano, para lo que fueron necesarios hasta cinco kilos de la primera y 700 gramos de la segunda. A continuación hay que dar con el cráneo perfecto. Normalmente suele servir uno prefabricado de serie o incluso una pieza real extraída de animales naturalizados de pecho, pero no en este caso debido a la dimensión descomunal de los pivotes. Había que realizar también una copia de la calavera del récord para conseguir el máximo grado de similitud posible. Otros cinco kilos de silicona hicieron falta para realizar el molde y uno de resina de poliéster para rellenarlo… y a esperar. Una vez curados, toca desmoldar, labor que requiere un cuidado exquisito: un exceso de presión con las manos podría llegar a quebrar las esculturas. 

Proceso de desmoldado de la réplica del cráneo y de los cuernos. © Ángel Vidal
Proceso de desmoldado de la réplica del cráneo y de los cuernos. © Ángel Vidal

El remate final

Con la copia de las cuernas ya en la mano hay que compararla con el original: la similitud debe ser exacta y las perlas, las hendiduras y las puntas, idénticas. El último y decisivo paso: la pintura. Para ello René se arma de un aerógrafo cargado con pintura al óleo con la que va cubriendo toda la cuerna. Es aquí donde ha de poner en juego al máximo toda su capacidad artística, ya que no es sencillo calcar el color y la textura de cada tramo. Lo mate debe ser mate, el brillo debe ser brillo y las transiciones entre texturas y tonalidades no deben apreciarse. El objetivo: que diferenciar el original de la copia sea algo imposible. Está claro que lo han conseguido.

René pinta el trofeo con un aerógrafo. © Ángel Vidal
René pinta el trofeo con un aerógrafo. © Ángel Vidal

¿Cuánto cuesta una réplica de un trofeo de caza?

A cualquier cazador nos gustaría tener una copia de aquel enorme jabalí o corzo que un día conseguimos abatir, pero no es algo precisamente barato. Se trata de un trabajo artesanal que requiere más de 30 horas y cuyo precio suele superar los 700 euros. Eso, si hablamos de un corzo oro, de unos 180 puntos. En el caso del nuevo récord nacional las horas se han disparado hasta las 45, lo que ha elevado su precio hasta los 1.200 euros. Un incremento explicado también por la gran cantidad de silicona y resina necesarias para ‘imitar’ los cuernos más grandes de España.

El récord de España de corzo y su réplica. ¿Cuál es el original? © Ángel Vidal
El récord de España de corzo y su réplica. ¿Cuál es el original? © Ángel Vidal