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Así actúa el asesino silencioso que está acabando con cientos de corzos en España

Dos corzos han sido grabados en los últimos días en España en similares condiciones: muy debilitados por el efecto de la Cephenemyia stimulator.

Imágenes de dos corzos diferentes afectados por la Cephenemyia stimulator.

La Cephenemyia stimulator es uno de los mayores asesinos de corzos de nuestro país. Estos gusanos que se instalan en sus fosas nasales no solo acaba con la vida del Capreolus capreolus sino que además lo hace de una manera lenta y muy agónica para el pobre animal. Prueba de ello podrían ser los dos vídeos grabados el pasado fin de semana en nuestro país.

En ellos se puede ver cómo dos machos de corzo adultos se encuentran exhaustos, incapaces de caminar. Tanto, que las personas que los graban se sitúan a su lado llegando incluso a grabarlos con sus teléfonos móviles. Las escenas son tristes. Aunque habría que certificar la afección parasitaria para poder afirmar con seguridad que se trata de la moscarda del corzo, lo cierto es que estos síntomas son compatibles con los que provoca la Cephenemyia stimulator y sirven para ilustrar los efectos que provoca en cientos de corzos cada año.

¿Cómo afecta la Cephenemyia stimulator a los corzos?

En el caso de los gusanos de la nariz, una vez que las larvas depositadas por la mosca comienzan a crecer, éstas ocupan la faringe y fosas nasales –garganta y nariz– de los corzos y como cada vez les cuesta más respirar y tragar, esto les hace irse debilitando poco a poco, culminando con la muerte directa en algunos casos o bien les predispone a ser predadores más fácilmente o a sucumbir ante enfermedades secundarias –que no sufrirían si no tuvieran los gusanos–.
Los estudios disponibles apuntan que los corzos que más pueden verse afectados son los jóvenes, dado que aún no son independientes y los machos, porque tras el celo están agotados y tienen pocas defensas, lo cual les hace ser más vulnerables.

¿Se puede curar a un corzo con Cephenemyia stimulator?

La prevención y curación de estas enfermedades es complicada, por no decir imposible, dado que se transmiten por los insectos y los corzos no son ovejas metidas en un corral.