Una voluntaria denuncia que algunos animalistas aprovecharon los incendios de Madrid para robar animales

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Bea Villa es una chica auxiliar de veterinaria que acudió como voluntaria tras el incendio de Cadalso de los Vidrios. Su testimonio, tras conocer cómo trabajan algunas protectoras, es demoledor: «No quiero saber nada más de personas que insultan gratuitamente, roban animales y toman decisiones porque les da la gana». Jara y Sedal ha hablado con ella.

3/7/2019 | Redacción JyS

El pasado fin de semana las llamas asolaron Cadalso de los Vidrios y Cenicientos (Madrid). Nada más declararse el incendio, las redes sociales comenzaron a hervir y desde el entorno animalista se crearon grupos de ayuda para los animales que quedaban atrapados o resultaban heridos por las el fuego. Muchos voluntarios acudieron a la llamada para tratar de ayudar a curar y recoger a los animales que habían sido víctimas de las llamas. 

Pero lo que en principio parecía una espontánea reacción de solidaridad, no tardó en convertirse en algo muy diferente. Algunos vecinos denunciaban que los animalistas se habían presentado en sus casa para robarle a sus perros. El incendio había sido controlado, los animales estaban fuera de peligro, pero aún así los animalistas acudían para intentar llevarse a sus mascotas. 

Como ya informamos ayer, los grupos de Whatsapp creados para ‘ayudar’ en el incendio se empezaron a llenar de mensajes en los que los miembros de protectoras compartían imágenes de cizallas para romper candados y entrar en las propiedades privadas. Además, hacían llamamientos para encontrar «pisos de acogida» en los que dejar a los animales que capturaban, algo que no tiene mucho sentido, puesto que en municipios como Villa del Prado –junto a Cadalso de los Vidrios– la plaza de toros había sido habilitada como albergue de acogida de los animales, a la espera de que sus dueños los reclamaran.

Esta insólita hipótesis, la de que algunas protectoras estuviesen aprovechando el incendio para robar perros, comenzó a escucharse entre los vecinos, por lo que muchos de ellos denunciaron ante la Guardia Civil. Como ya adelantó ayer Jara y Sedal, las fuerzas de seguridad están investigando los hechos. Además, en las últimas horas, la teoría de los robos ha cobrado más fuerza después de que una de las voluntarias que acudió a ayudar a los animales en su condición de auxiliar de veterinaria, haya relatado su experiencia a través de Facebook.

Muchos animalistas que aprovecharon el incendio para «robar» animales

Bea Villa es una joven auxiliar de veterinaria que vive en Villa del Prado y que el pasado lunes acudió a Cadalso de los Vidrios como voluntaria para atender a los animales que llegaban afectados tras el incendio. Atendió a muchos, en su mayoría afectados por golpes de calor y deshidratación. Su experiencia con las protectoras de animales fue tan desagradable que no dudó en denunciar a través de su página de Facebook la actitud de muchos animalistas que aprovecharon el incendio para «robar» animales. El texto –que compartimos íntegramente más adelante– fue compartido cientos de veces a través de las redes sociales en pocas horas.

Jara y Sedal se ha puesto en contacto con ella para conocer su experiencia después de dos días ayudando a los animales. Al igual que ha comentado en su denuncia a través de las redes, Bea asegura que nada más llegar comenzó a ver cosas «con las que ni yo ni otros estábamos de acuerdo». Algunas protectoras estaban aprovechando el incendio «para entrar en propiedades privadas y llevarse a los animales», asegura. «A pesar de que los bomberos y la Guardia Civil habían dicho a sus dueños que la zona estaba fuera de peligro, ellos entraban, reventaban puertas y se llevaban a los animales. Hacían lo que querían», recuerda. «Yo y otros compañeros le dijimos que no íbamos a ser partícipes de eso, porque era un delito», pero las animalistas –mujeres en su mayoría– «utilizaban argumentos como que lo hacían porque eran perros de cazadores o iban a ser comida, en el caso de las cabras o los cerdos». De hecho, Bea recuerda el caso de un joven al que le habían quitado el perro y que no pudo encontrarlo. Por este motivo «le dijimos que no atenderíamos a ningún animal robado».

«Este cerdo no tiene microchip»

Bea recuerda que los miembros de las protectoras actuaban «de forma radical, sin mostrar respeto por la opinión de otros, y desde la ignorancia. Una animalista argumentaba que se iba a llevar el cerdo porque no tenía microchip». Ignoraba que estos animales no lo llevan. En realidad cualquier excusa era buena para sacarlos de allí. «Muchas cargaban a los animales en coches privados. Cuando le preguntabas dónde los llevaban decían que ‘a la prote’, pero no daban nombres para poder ser identificadas». Lo que más se llevaron fueron perros, algo que la Guardia Civil está investigando. «Por lo que he podido saber más tarde muchas de ellas reciben subvenciones y necesitan estos animales para que les den dinero», afirma a Jara y Sedal.

También hubo protectoras que lo hicieron bien, reconoce Bea: «Las que hacían bien las cosas no tenían problema en mostrar sus nombres. Por ejemplo Dog City, las chicas estuvieron ayudando y devolviendo los animales a sus dueños». Pero las intromisiones de los animalistas en las propiedades privadas fue tan escandalosa que los propios vecinos de Cadalso de los Vidrios comenzaron a mostrar su rechazo y a amenazar a los miembros de protectoras. «En algunos casos llegaron a las manos, y agredieron a algunos animalistas», reconoce Bea. «La violencia nunca es justificable, pero el enfado de los vecinos que estaban viendo cómo se metían en sus casas a llevarse sus animales es perfectamente entendible», reconoce. «Encima nos trataban como si fuéramos paletos», afirma Bea, que también es una chica de pueblo.

«Se metieron en fincas que no estaban en peligro para llevarse a los animales»

A continuación, reproducimos el texto íntegro de la publicación que Bea ha hecho en Facebook:

La verdad que no sé ni como empezar… pero me han parecido mal tantas cosas estos días que necesito contároslo para que sepáis de buena mano lo que hay. El primer día que fuí a ayudar como auxiliar de veterinaria junto con mi compañera veterinaria fue el sábado en Cadalso de los Vidrios, coincidí con varias protectoras, unas hicieron su trabajo con la mejor intención y de la manera correcta, mientras que otras hicieron lo que les dio la verdadera gana, metiéndose en fincas que no estaban ni en peligro y cogiendo los animales para llevárselos a su protectora sin dar explicaciones a nadie. 

Cuando nos dimos cuenta –tanto ciertas protectoras, como mi compi y yo, y algunos voluntarios– dijimos que no íbamos a ser partícipes de eso, que eso era ilegal, que les devolvieran los animales a sus dueños. Al no tener la misma forma de pensar nos tacharon de no sé cuántas cosas diferentes, y como pasamos de discutir o entrar en polémicas, muchos nos fuimos.

Al día siguiente, por un grupo de ayuda, se empezaron a poner cosas como que la gente de Cadalso había robado material, que antes de darles agua la tiraban y barbaridades similares. Ya esto me pareció la gota que colma el vaso y dije que no me parecía ni medio normal esos desprecios hacia personas y más cuando lo están perdiendo todo por las llamas, a lo que me contestaron que no colapsase el grupo con tonterías. Así que, para no colapsar como ellas dicen, me salí de dicho grupo, porque eso NO es ayudar. 
El domingo, gracias al Ayuntamiento de Villa del Prado, se monta en la plaza de toros una sala de curas para animales afectados por el incendio, intentando llevar el máximo control de todo apuntando las entradas y las salidas de los animales –cosa que se han llevado sin pedir permiso– y sobre todo avisando a la gente que iba a ‘ayudar’ que no queríamos animales de fincas robados, que esto era para animales afectados por el incendio, que por favor se comportaran y, ante todo, pensaran en la gente y lo mal que lo estaba pasando, la verdad que por general ayer funcionó todo bastante bien, pero hoy lunes después de trabajar llego a la plaza de toros y me encuentro con que han robado un perro aprovechando que en la guardia nocturna era menos gente y el perro parece que a ciertas personas no les importa… porque por más que pregunto por el perro nadie me dice nada. 

De repente, una mujer que ni es veterinaria, ni de ninguna protectora, ni de nada, me dice que se lleva todas las cosas a otro punto en Calalberche, Ainhoa y yo la preguntamos que por qué, si este es el punto y está más cerca de los sitios afectados. Intento explicarle que no lo veo lógico y que hable con el alcalde o el teniente alcalde antes de llevarse nada, y ella con decir que ella no tenía que hablar con nadie, que se lo llevaba porque la gente de Villa del Prado había robado cosas, y que nos lo queríamos quedar el Ayuntamiento tenía suficiente –me metió en el ajo porque le dije que la medicación ella no la podía mover al no ser veterinaria–… no podéis imaginaros la impotencia que me ha dado escuchar esas palabras después de todo lo que hemos aguantado, trabajado y aportado y más después de todo lo visto en días anteriores. Lo que me consuela es que he ayudado a animales, a personas, he conocido a muy buenas personas y profesionales que realmente han venido a ayudar de la manera correcta y que todo lo he hecho con mi mejor intención y sé que la gente que realmente me conoce ni lo duda.

Sólo quería que supieseis lo que hay con ciertos animalistas. Perdón por el testamento y, de verdad, si alguien necesita ayuda pueden contad conmigo, que en lo que pueda ayudaré. Pero no quiero saber nada más de personas que insultan gratuitamente, roban animales y toman decisiones porque les da la gana, porque no puedo más.

 

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