La tensión generada en torno a la celebración de un festejo taurino en la localidad gaditana de Conil de la Frontera ha dado un paso más allá del debate público. La alcaldesa del municipio, Inmaculada Sánchez (Andalucía por Sí), ha denunciado haber recibido una carta anónima con amenazas de muerte para que cancelara una novillada celebrada el pasado sábado en la pedanía de El Colorado. Además, apenas una hora antes del festejo, se activó un importante dispositivo de seguridad tras recibirse una amenaza de bomba que finalmente resultó ser falsa.
Según ha publicado Libertad Digital, la regidora recibió un escrito remitido por correo ordinario en el que los autores intentaban presionarla para frenar tanto la celebración de la novillada como otros proyectos relacionados con la actividad taurina en el municipio. En la carta, fechada en mayo de 2026 y enviada con matasellos del 22 de mayo, se incluye una amenaza explícita dirigida a la alcaldesa. El texto señala: «Lo vas a parar todo, si no te prometemos acabar con tu vida exactamente como te propones infligir a unos animales inocentes infinita violencia con muchísimo sufrimiento».
Los autores también dejan claro cuál era su objetivo. «Esto es una advertencia, piénsalo bien. No vas a seguir con las novillas en la feria del Colorado. No vas a seguir con la construcción de la plaza de toros. No vas a seguir trayendo de vuelta a nuestra ciudad la crueldad imbécil», recoge el escrito.
Varias coacciones en los días previos
Tras hacerse pública la situación, la alcaldesa emitió un comunicado en el que trasladó un mensaje de «serenidad, responsabilidad y firmeza institucional» ante lo ocurrido. Sánchez recordó que en una democracia cualquier discrepancia es legítima, pero advirtió de que las amenazas y las presiones no pueden formar parte del debate público. «En democracia, cualquier discrepancia es legítima y respetable, pero nunca lo son la intimidación ni los intentos de condicionar la acción de un gobierno municipal», afirmó.
La regidora aseguró además que las amenazas no fueron un hecho aislado. Según explicó, durante los días previos a la feria se registraron «varias coacciones» relacionadas con la celebración del festejo taurino. El caso ha generado una notable preocupación en el municipio, especialmente por el tono de los mensajes recibidos y por la coincidencia temporal con la celebración del evento.
Una falsa amenaza de bomba antes del festejo
La situación alcanzó su momento más delicado en la tarde del sábado. Apenas una hora antes del inicio de la novillada se recibió una alerta que advertía de la supuesta colocación de un artefacto explosivo en la portada de la feria de El Colorado. La amenaza obligó a activar los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones. En el operativo participaron especialistas de los Tedax, junto con agentes de la Guardia Civil, efectivos policiales y miembros de Protección Civil.
Tras inspeccionar la zona y realizar las comprobaciones correspondientes, los equipos desplazados confirmaron que se trataba de una falsa alarma y autorizaron la continuidad de las actividades programadas. La alcaldesa insistió posteriormente en que «las amenazas y los ataques personales nunca pueden formar parte del debate público ni condicionar la toma de decisiones de las instituciones». En la misma línea, aseguró que «estas amenazas, intimidación y coacciones no alterarán la hoja de ruta, ni la responsabilidad de gobernar para el conjunto del municipio».
Finalmente, Sánchez defendió que el Ayuntamiento seguirá impulsando iniciativas junto a asociaciones y colectivos locales que contribuyan al desarrollo social, cultural y económico de Conil «siempre dentro del marco de la legalidad».








