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4 trucos para localizar y pescar grandes carpas en el río

Una pescador con una gran carpa. ©Shutterstock

España es tierra de carpas. En casi todos los ríos de nuestro territorio nacional la Cyprinus carpio está presente y podemos encontrar grandes peces de esta especie que hacen las delicias de cualquier aficionado al carpfishing. Pero ¿cómo dar con ellas? la cuestión es saber buscarlas, localizarlas y darles el alimento adecuado. En este artículo te explicamos cuatro trucos para que logres tener tu carpa récord en tus manos.

1. Busca las zonas de actividad de las carpas

No todos los tramos de un río tienen la misma actividad de los peces y por eso hay que buscar zonas donde las carpas busquen alimento de forma asidua. Busca zonas de cobertura donde haya árboles próximos a la orilla y también sumergidos, espadañas, carrizos y, sobre todo, fíjate en las zonas donde el cauce deposita sedimentos naturales. Señales como boqueos en superficie, burbujeos o saltos pueden darnos las pistas necesarias de que las carpas nos andan lejos.

2. Sondea, marca y estarás cada vez más cerca de las grandes carpas

Una vez localizada la zona por donde hemos visto movimiento de carpas, toca ver en qué lugar realmente comen. Para ello se hace indispensable el uso de una sonda, bien de barca neumática o de barco cebador. Hay que saber el tipo de fondo que tiene ese río y más concretamente el tramo que hemos elegido.

Las zonas que suelen elegir las carpas para alimentarse por lo general son las que muestran más dureza de fondo, en ciertas ocasiones comen muy bien si el lecho del río es arenoso o con presencia de riscos. Pero algo que no debemos pasar por alto, es que en época primaveral y veraniega suelen apostarse más en zonas próximas a las orillas y donde existe mayor cobertura para ellas.

Por eso que el uso de la sonda se hace indispensable, ya que tendremos una lectura muy fiable de donde podemos encontrar nuestra gran carpa y saber a la vez donde poder introducirle comida de forma habitual.

3. Haz un cebadero echándole semilla

A la carpa, como buen ciprínido, le encanta todo tipo de semillas: maíz, cañamón, chufa, trigo, garbanzo… por este motivo conviene (con más razón si es un tramo de río virgen) empezar con la semilla, para que se vaya familiarizando con la comida que le vamos introduciendo, a ser posible cada 2 ó 3 días.

Yo suelo prepararlo de la siguiente manera. Si tengo planificado ir a pescar el fin de semana, suelo cebarlo dos veces durante esa semana, normalmente martes y jueves. De esta forma, junto más los días de cebado y así dejo un día más de reposo, para que el fin de semana puedan atacar el cebadero sin pensárselo.

Una carpa come en un cebadero. ©Shutterstock
Una carpa come en un cebadero. ©Shutterstock

Una vez que el cebadero va dando sus frutos y comienzo a tener picadas de carpas –en ciertas ocasiones yo ya he sacado grandes carpas con semilla con este método tan efectivo– es cuando empiezo a introducir boilies en mi cebadero.

El boilie es un cebo más nutritivo, resistente a peces pasto y sobre todo es un cebo que selecciona por norma general dando capturas de mayor tamaño. ¡Pero ojo! No debéis dejar de seguir echando semilla, ya que esto hace que las carpas entren a comer con mayor confianza y atraigan al resto y principalmente a las más grandes.

4. ¡Sal del cebadero y obtendrás premio!

Las carpas tienen un comportamiento gregario, pero las más grandes suelen buscar alimento de forma individual al igual que a la hora de reproducirse. Por este motivo siempre debes sacar una de tus cañas fuera del punto caliente de tu cebadero, es muy probable que la carpa que buscas esté rondando por allí.

Un consejo que os doy es que en esta caña que sacáis fuera del cebadero no le metáis mucha cantidad de cebo. Bastará con un pequeño puñado de semillas y unos cuantos boilies troceados por la mitad. Ahora sólo queda esperar y tener mucha paciencia, ya que las carpas más grandes son más recelosas y las últimas que entran a comer.

Por último, no debéis olvidar llevar con vosotros una buena sacadera, junto con una moqueta de grandes dimensiones y nuestro antiséptico. Todo esto que haces es por el bien y futuro de nuestros peces, más cuando queremos que esa carpa que tanto hemos soñado vuelva a su medio en optimas condiciones y pronto la podamos volver a tener en nuestras manos. Ese será el mejor regalo que nos podemos llevar.