fbpx

13 reflexiones que explican por qué prohibir la caza del lobo es un despropósito

El presidente de la Fundación Artemisan, José Luis López-Schümmer, explica por qué la intención de prohibir la caza del lobo ibérico no tiene sentido.

Carlos Vignau

Por José Luis López – Schümmer (presidente de la Fundación Artemisan)

1. El lobo ibérico no está amenazado

De hecho, está en franca expansión habiendo colonizado regiones al sur del Duero de donde habían desaparecido. En el último censo conocido de 2012-14 se contabilizaron 297 manadas de lobos y, desde entonces, su expansión ha continuado.

Es posible que en algunas regiones no esté creciendo de forma tan acusada, pero en otras se ha incrementado de forma notable. Por ejemplo, en Madrid solo había una manada censada en 2012 y hoy se extiende por toda la sierra: desde Guadalix de la Sierra hasta la comarca oeste cercana a San Martín de Valdeiglesias. En Galicia el censo hablaba de 77 manadas residentes y hoy se controlan unas 90.

2. Los motivos del aumento de población

Las causas son abandono rural, incremento de ungulados silvestres, erradicación del veneno, adaptabilidad del lobo a muchos tipos de hábitats, elevado potencial de reproducción y mayor protección legislativa, entre otras, por su clasificación como especie de caza en la ley de caza de 1970, que hace que se valore como recurso a conservar.

3. Es la segunda mayor población de lobo de Europa

La comarca de la sierra de la Culebra es la región de Europa con mayor densidad de lobos por km2. Esto es un premio a la gestión que se viene haciendo, donde la caza juega un papel esencial.  El lobo puede y debe ser un aprovechamiento sostenible, un recurso a aprovechar. En algunas subastas el precio por cazar un lobo, incluyendo el IVA ha superado los 15.000€.

4. Hay más donde se caza

Las zonas de mayor densidad son aquellas en las que el lobo se ha cazado y se caza con mayor intensidad. Esta paradoja se reproduce en todos los países del mundo, cuando una especie animal se caza tiene un valor económico que garantiza su supervivencia. Además, la caza es un bálsamo que aumenta, en cierta medida, su aceptación en el medio rural.

5. Los expertos respaldan la gestión del lobo

Los científicos más reputados de España, desde Félix Rodríguez de la Fuente, defienden el control de las poblaciones y la gestión del lobo.

6. Caza con criterio científico

La UE en su directiva Habitats 92/43/CEE de 1992 permite, con criterio científico, la caza del lobo al norte del río Duero. Cualquier cambio en la clasificación debe hacerse con criterios científicos y no con criterios ideológicos o políticos. Y, desde luego, con consenso y diálogo.

7. En otros países sí se controla

En países europeos con menos cantidad de lobos que en nuestra tierra se están realizando programas de control por cazadores, dado que la población está aumentando de forma significativa en todo el continente.

8. Clave para la conservación

La clave para la conservación de grandes carnívoros es la convivencia de estos animales y la población local. Los ganaderos y habitantes de la zona son los actores principales y no se puede imponer la presencia indeseada de depredadores sin buscar un equilibrio. Si no se busca el diálogo, podrían volver prácticas que estaban desterradas como el uso del veneno u otras prácticas prohibidas, e incluso el incremento del furtivismo.

Ejemplos no faltan en África, América o Asia. En España hay más de 5.000 ataques anuales declarados a la ganadería, además de miles no declarados y otros muchos a la fauna silvestre que, en algunos lugares, está sometida a un estrés insoportable.

9. El lobo provoca enormes daños

Los daños producidos son enormes, como dije en el punto anterior, pero la mayoría de los ganaderos no reciben indemnizaciones. Existe un rigor inusual en reconocer daños, muchos se achacan a perros o a muertes naturales. En hábitats de montaña y con ganadería extensiva es prácticamente imposible controlar los daños. En definitiva, el lobo debe convivir con el ganadero y no al revés.

10. El control es necesario

Tenemos que asumir que los lobos no podrán vivir libremente en todo el territorio y que su población debe ser controlada. El tema es, ¿Quién hace los controles? ¿los cazadores pagando por ello o patrullas anti-lobo de funcionarios cobrando por ello de nuestros impuestos?

11. Una decisión controvertida

La comisión de Patrimonio Natural y la Biodiversidad, que ha votado la inclusión del lobo en el listado de especies silvestres en régimen de protección especial ha sido un despropósito. Han votado a favor CC.AA. que no tienen lobos como Canarias, Baleares o Extremadura, que tenían que haberse abstenido. Otras han votado en contra de sus propios comités científicos y otras no han podido hacerlo por problemas informáticos.

La totalidad de las CCAA que mantienen más del 90% de la población lobera han votado en contra del cambio de estatus del lobo. Además, la votación se ha repetido dos veces hasta que, con gran presión sobre los presentes, se ha conseguido el resultado apetecido. El sistema de votación no estaba recogido en el régimen interno de la comisión.

12. El comité de expertos

El comité científico que ha asesorado al ministerio de Transición Ecológica está compuesto por 19 personas y ninguno de ellos es un biólogo o científico especialista en lobos. No han sido invitados estos expertos, ni veterinarios, ingenieros de monte, guardas, representantes de los ganaderos o cazadores. El principal criterio esgrimido por el “comité científico”, a falta de datos científicos rigurosos, ha sido argumentar el valor cultural de la especie.

El propio ministerio ha publicado la lista de los miembros de dicho comité.  Quiero hacer un breve resumen de sus currículos; por supuesto el historial académico de estas personas es más amplio y no pretendo infravalorar a ninguno de ellos. Simplemente he tratado de mencionar su educación y principal especialidad, omitiendo doctorados o publicaciones, cuando no vienen al caso con el tema que nos ocupa. Los estudios o especialidades de estos miembros del comité científico o, al menos, los que destaca el propio ministerio son:

  • Botánico
  • Biólogo – especialidad botánica
  • Especialidad en micología y otras plantas
  • Biología marina
  • Biólogo (zoología) especialista en conservación y sistemática molecular
  • Ciencias biológicas (zoología) especialista en herpetología – anfibios y reptiles
  • Biología y ecología, especialista en biología marina, crustáceos
  • Biología y doctorado en botánica, libros sobre flora y vegetación
  • Profesor CSIC instituto mediterráneo de Mallorca
  • Biólogo especialista en moluscos de agua dulce
  • Profesor de biología animal de Barcelona especialista en artrópodos
  • Profesor CSIC, biología de conservación en Doñana. Especialidad en aves
  • Catedrático de Biología y conservación de vertebrados
  • Doctor en Biología especialista en Ecología General y aplicada
  • Doctor biología especialista en biología marina
  • Investigador miembro de SEO Birdlife especialista en aves
  • Científico CSIC especialista en biología marina y gasterópodos
  • Entomólogo y profesor zoología, especialidad insectos
  • Biología y ecología, especialista cambio climáticos en ecosistema mediterráneo y especies invasoras

Todos ellos me parecen buenos especialistas en sus campos, pero tengo dudas razonables sobre su nivel de competencia en el lobo.

13. Consecuencias y responsabilidad

Si el número de ataques aumentase en los próximos meses, las personas que, sin rigor científico y sin diálogo, han modificado el estatus del lobo deberían asumir a título personal el quebranto patrimonial de los ganaderos. Si la población del lobo se desploma, como muchos se temen, también deberían asumir su responsabilidad por delito medioambiental. Ya que con su decisión han roto un complicado equilibrio y han dañado un modelo de gestión que estaba funcionando correctamente.