Valencia ha dado un paso inédito en la gestión de animales urbanos con la apertura de un centro municipal especializado en la esterilización y atención de colonias felinas, una infraestructura pública pionera en España que busca dar respuesta a una realidad creciente: la presencia de miles de gatos comunitarios en el entorno urbano y la necesidad de controlarlos de forma eficaz y conforme a la ley.
La instalación, situada en la rotonda de la plaza de Saragossa, ha sido acondicionada con una inversión de 60.000 euros. Cuenta con dos quirófanos, laboratorio, sala de rayos X y zonas de recuperación para los animales, además de espacios destinados a la limpieza del material y formación. El centro funcionará mediante citas programadas, lo que permitirá organizar de forma más eficiente las intervenciones.
En la ciudad viven aproximadamente 22.000 gatos comunitarios repartidos en más de 600 colonias, una cifra que obliga a las administraciones a adoptar medidas estables y coordinadas. Hasta ahora, el Ayuntamiento realizaba unas 2.000 esterilizaciones anuales, una cifra que previsiblemente aumentará con la entrada en funcionamiento de este nuevo recurso.
Un modelo pionero en la gestión de colonias felinas
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha visitado las instalaciones junto al concejal de Bienestar Animal, Juan Carlos Caballero, y ha destacado la singularidad del proyecto: «Hoy es un día muy feliz para el Ayuntamiento de Valencia y sobre todo para el departamento de Bienestar Animal porque abrimos el primer centro de cuidado, atención y esterilización de las colonias felinas de la ciudad de Valencia, que es un centro único en España».
Catalá ha subrayado además que este espacio responde a una obligación legal: «Es un centro que no existía, con carácter público, y que tiene el objetivo de atender precisamente las colonias felinas que existen en la ciudad, ocuparse de una obligación legal de cuidado de los más de 22.000 gatos de las colonias felinas que hay en Valencia».
El nuevo centro no solo se centrará en la intervención veterinaria, sino también en la coordinación con el tejido social. «Colaborarán con los colegios de veterinarios y con los voluntarios que atienen estas colonias felinas y sobre todo cuidar y atender estos gatos», ha añadido la alcaldesa, quien ha reconocido el reto que ha supuesto transformar un edificio en desuso en una clínica completamente equipada.

Legislación y control sanitario
Estas actuaciones se enmarcan en la Ley estatal 7/2023 —también conocida como ley animalista— y la normativa autonómica, que obligan a los municipios a aplicar el método CER (captura, esterilización y retorno). Además, el consistorio trabaja en el III Plan Colonial Felino, que pretende censar y mapear todas las colonias de la ciudad. Paralelamente, ha destinado 50.000 euros a alimentación y ha sustituido puntos improvisados por casetas comedero más higiénicas.
Catalá ha defendido el enfoque práctico de estas políticas: «Para nosotros la atención y la acción en bienestar animal no va de pancartas ni de proclamas, va de hechos, va de trabajar en estas iniciativas que son las que de verdad cuidan a los animales que existen en la ciudad».








