Estados Unidos ha anunciado la que el propio Departamento del Interior define como la mayor ampliación de oportunidades de caza y pesca deportiva en la historia del U.S. Fish and Wildlife Service. La propuesta, presentada el 26 de mayo de 2026, prevé abrir o ampliar los terrenos públicos para caza y pesca en 111 estaciones repartidas por 32 estados, entre ellas 107 refugios nacionales de vida silvestre y cuatro reservas nacionales de peces.
La dimensión de la medida es difícil de trasladar al lector europeo sin una comparación territorial. Según el Departamento del Interior, la propuesta permitiría que más de 92 millones de acres, es decir, unos 37,2 millones de hectáreas, estén disponibles para la caza dentro del National Wildlife Refuge System. La superficie equivale a unos 372.000 kilómetros cuadrados: una extensión mayor que toda Alemania y cercana a tres cuartas partes del territorio español.
El anuncio supone un hito para la caza social y para el acceso público a los terrenos federales en Estados Unidos. La medida no plantea una apertura indiscriminada, sino una ampliación de oportunidades allí donde la actividad sea compatible con la conservación, la seguridad y los objetivos de cada espacio. Pero parte de una idea política y administrativa muy clara: los terrenos públicos deben estar abiertos a la caza y la pesca salvo que exista una razón concreta, documentada y legalmente justificada para restringirla.
Más acceso a terrenos públicos para cazadores y pescadores
La propuesta incluye más de 1.450 nuevas oportunidades de caza y pesca deportiva. El Departamento del Interior define cada «oportunidad» como la posibilidad de cazar o pescar una especie concreta en una localización determinada, lo que permite medir de forma más precisa la magnitud de la apertura en todo el sistema.
Entre los cambios previstos figuran nuevas opciones para la caza mayor, la caza menor, las aves migratorias, la caza de montaña y la pesca deportiva. Además, el plan contempla abrir por primera vez opciones de cazar o pescar en 14 refugios nacionales y tres reservas de peces, un dato especialmente relevante porque demuestra que no se trata solo de ampliar actividades ya existentes, sino de incorporar nuevos espacios al uso público compatible con la conservación.
El National Wildlife Refuge System es una red federal de refugios de vida silvestre gestionada por el U.S. Fish and Wildlife Service. Salvando las diferencias legales, puede entenderse desde España como una gran red de espacios naturales protegidos dedicada a la conservación de fauna, flora y hábitats, aunque con una particularidad importante: en muchos de estos refugios la caza y la pesca se consideran usos públicos autorizables cuando no comprometen los fines de conservación del espacio.

Una orden para eliminar trabas innecesarias
La propuesta desarrolla la Secretary’s Order 3447, una orden del Departamento del Interior orientada a ampliar el acceso a la caza y la pesca en tierras y aguas gestionadas por el Gobierno federal. Esa orden obliga a las agencias del Departamento a identificar trabas regulatorias o administrativas, revisar restricciones antiguas y coordinar mejor sus normas con los estados, poblaciones locales y territorios.
El enfoque de la Administración Trump es reducir la burocracia y acabar con normas federales que, según el Departamento, han limitado durante años el acceso de cazadores y pescadores mediante restricciones innecesarias, permisos duplicados o reglas desconectadas de la gestión estatal de la fauna. En palabras del secretario del Interior, Doug Burgum, «durante demasiado tiempo, el acceso a la caza y la pesca en terrenos federales ha estado limitado por restricciones innecesarias y normas federales desconectadas».
Burgum defendió que la medida busca «abrir más tierras, alinearse con la experiencia de los estados y devolver la toma de decisiones al lugar al que pertenecen». También vinculó la propuesta con el sentido común en el acceso público, el apoyo a las economías rurales y a la transmisión de las actividades al aire libre a las nuevas generaciones.
Más de 500 cambios para simplificar la normativa
El plan no se limita a abrir nuevos espacios. El U.S. Fish and Wildlife Service también propone más de 500 revisiones y eliminaciones de disposiciones regulatorias existentes. El objetivo es simplificar el marco normativo, reducir la confusión y facilitar que cazadores y pescadores puedan entender y cumplir las reglas aplicables en cada lugar.
Uno de los puntos centrales es la alineación de la normativa federal con las leyes estatales de pesca y fauna silvestre. En Estados Unidos, los estados tienen un papel principal en la gestión de la fauna, y el Departamento del Interior sostiene que adaptar las normas federales a esos marcos reducirá contradicciones y hará más coherente la regulación entre refugios y estaciones.

El director del U.S. Fish and Wildlife Service, Brian Nesvik, ha recordado que la caza y la pesca son actividades tradicionales que reúnen a familias y comunidades. Según ha explicado, muchos refugios nacionales de vida silvestre, criaderos nacionales de peces y otros terrenos y aguas del Servicio ofrecen accesos que ayudan a impulsar las economías locales y proporcionan oportunidades recreativas públicas de calidad.
Caza, pesca, conservación y economía rural
La nota del Departamento del Interior también subraya el peso económico y social de la caza y la pesca en Estados Unidos. De acuerdo con la última encuesta nacional del Servicio sobre pesca, caza y actividades recreativas vinculadas a la vida silvestre, más de 39,9 millones de estadounidenses pescan y 14,4 millones cazan. En conjunto, estas actividades aportan más de 144.000 millones de dólares anuales a la economía del país.
El modelo norteamericano vincula de forma directa la actividad de cazadores y pescadores con la financiación de la conservación a través de licencias, impuestos específicos sobre equipamiento y programas de gestión de fauna. Por eso el Departamento presenta esta expansión no solo como una medida recreativa, sino también como una forma de sostener empleos, reforzar las economías rurales y mantener tradiciones ligadas al territorio.








