Con la llegada del calor y el aumento de las salidas al campo, las garrapatas vuelven a convertirse en una preocupación habitual para senderistas, agricultores, cazadores y cualquier persona que pase tiempo en entornos rurales. Aunque la mayoría de las veces pasan desapercibidas, estos pequeños parásitospueden transmitir enfermedades graves. Por eso, cualquier consejo práctico para evitar sus picaduras suele despertar interés. Y más aún si procede de alguien que trabaja a diario en plena naturaleza.
El investigador Sergio Magallanes, de la Estación Biológica de Doñana, ha compartido en redes sociales el método que él mismo utiliza durante sus jornadas de trabajo para reducir el riesgo de que las garrapatas asciendan por las piernas y lleguen a zonas donde resultan más difíciles de detectar.
Lo ha hecho a través de un vídeo publicado en la cuenta de TikTok de @ebdonana, donde explica que una práctica muy extendida puede acabar teniendo el efecto contrario al que se busca. Mucha gente se coloca el calcetín cubriendo completamente el bajo del pantalón pensando que así bloquea el paso de las garrapatas. Sin embargo, según advierte el investigador, eso puede favorecer que sigan subiendo por el interior de la ropa.
«Lo normal es que nos pongamos siempre el calcetín por encima, pero cuando ponemos el calcetín por encima de forma completa, lo que conseguimos es que la garrapata al final acaben subiendo y lleguen hasta las zonas más altas del pantalón e incluso se puedan meter por la camiseta», explica Magallanes.
El pequeño espacio que cambia todo
La técnica que recomienda el científico es sencilla y no requiere ningún material especial. Consiste en colocar el calcetín ligeramente por encima del pantalón, pero dejando una pequeña holgura entre ambas prendas. Ese hueco crea una especie de refugio oscuro donde las garrapatas tienden a quedarse. «Mi recomendación es poner el calcetín por encima del pantalón, pero luego crear un pequeño espacio para que la garrapata suba, pero se quede aquí», señala mientras muestra el gesto con las manos en el vídeo.
Según explica, estos arácnidos buscan zonas con sombra y temperatura estable donde permanecer a la espera. «Las garrapatas van a buscar zonas oscuras, zonas con sombra, para poder refugiarse y esperar hasta que llegue una presa», añade. De esta manera, en lugar de obligarlas a continuar ascendiendo por la pierna en busca de otra entrada, el sistema actúa como una especie de trampa temporal que permite detectarlas antes de que lleguen más arriba.
@ebdonana 🌿 Si vas al campo, este consejo te interesa. El investigador Sergio Magallanes nos explica un truco para protegernos de las garrapatas cuando salimos a la naturaleza. Estos pequeños parásitos pueden llegar a transmitir algunas enfermedades, como la enfermedad de Lyme o la fiebre Crimea Congo. Aunque no todas están infectadas, existe el riesgo, por lo que es preferible extremar toda precaución. Sergio Magallanes es investigador de la Estación Biológica de Doñana y especialista en ecología de enfermedades y parasitología, con un enfoque en las interacciones entre hospedadores y parásitos en diversos ecosistemas. #conservación #medioambiente #ecología #doñana #Naturaleza #garrapatas #enfermedades ♬ original sound – Estación Biológica de Doñana
Revisar la ropa durante el paseo
El investigador también insiste en la importancia de revisar periódicamente esa zona mientras se camina por el campo. En caso de detectar alguna garrapata, recomienda retirarla inmediatamente empujándola hacia el suelo antes de continuar la marcha. «Cuando vamos paseando, cada rato, pues miramos si hay alguna garrapata. Si hubiera alguna garrapata, la empujamos hacia el suelo y continuamos», explica.
Magallanes reconoce que lleva tiempo aplicando este sistema en su trabajo de campo y asegura que le ha dado mejores resultados que otras formas tradicionales de protegerse. «Para mí ha sido mucho más seguro trabajar de esta manera», concluye.
El investigador está especializado en ecología de enfermedades y parasitología y ha trabajado en el estudio de enfermedades zoonóticas como el virus del Nilo Occidental o la malaria aviar. Sus recomendaciones llegan en un momento en el que las autoridades sanitarias insisten en extremar las precauciones frente a las garrapatas, especialmente en primavera y verano, debido al riesgo de transmisión de enfermedades como la de Lyme o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.








