Seis normas éticas que todo joven cazador debe conocer

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etica de caza

Nadie nace sabiéndolo todo, es por ello que debemos enseñar a las nuevas generaciones de cazadores a mantener una conducta ejemplar. Desde Jaraysedal.es te acercamos estas seis normas que debes enseñar a todo joven cazador que se inicie en la actividad cinegética.

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1. Cumple las normas (escritas y no escritas)

Lo primero y más importante, debes asegurarte de que tu comportamiento en el monte se ajusta a todas las normativas. Cazar en veda, exceder el cupo de piezas establecidas… son conductas poco éticas e ilegales, y no debemos permitir acciones como estas en el colectivo.

Bien es cierto que hay acciones que son legales, pero no son éticas. Obedecer la ley no basta para dotar de un comportamiento ético a nuestros actos, pero sí que es la base fundamental sobre la que nos debemos regir.

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  1. No cabe duda que la caza es una de las actividades, aficiones o pasiones humanas que más controversias pueden generar. Muchas personas consideran que la caza es cruel, inhumana o incivilizada… cosa que está lejos de ser cierto, cuando los que practican los deportes venatorios con cualquier clase de arma se rigen por buenas conductas, conocimientos correctos y sentimientos de convivencia y no de competencia, lucro o negocio. Al mencionar ésto último, considero que debería aclarar el por qué de tal expresión. Para ello, simplemente me permitiré establecer una clasificación que podría ser universal para los cazadores, que no TIRADORES, que son una clase muy diferente y que sólo les interesa jalar el gatillo, llenar el morral a como dé lugar y hacer gala y alarde de los gastos en que han incurrido al comprar sus cartuchos o enseres de “caza”. Veamos 1) CAZADORES DE SUBSISTENCIA, que seguramente por condiciones económicas y sociales, cazará TODOS LOS DÍAS DE TODOS LOS MESES DEL AÑO, siendo que utiliza el producto para alimentar a su familia y en ocasiones venderá los remanentes. Muchos de ellos cuidan el recurso para tiempos futuros, otros no. 2) CAZADORES UTILITARISTAS. En quienes el disfrute de la caza podrían ser las salidas al campo, pero especialmente cometen el “pecadillo original venatorio” de extraer fauna (silvestre o privada) para OBTENER GANANCIAS MONETARIAS, lo que en ocasiones convierte la actividad en furtiva y viciosa. 3) CAZADORES DEPORTIVOS. Grupo universal al que pertenezco, aunque mi tipo de caza sea como el de mis amigos, control de plagas con armas de aire comprimido. De ordinario son aquellos que cumplen con los requisitos conductuales de la CAZA ÉTICA, como lo son el cobro sólo de las piezas que comeremos, buscar los tiros precisos y a las distancias adecuadas, el uso de armas cuya potencia garantice una muerte rápida del animal, sin largas agonías, y el respeto a los sitios de caza y a la propiedad privada. Somos aquellos que no practicamos la actividad más que ocasionalmente, y que disfrutamos con la preparación de las salidas, la salida en sí, la convivencia entre hermanos de afición y personas que nos atienden en el campo, los momentos de abatir nuestras presas y las despedidas de unas actividades hermosas, con el deseo de repetirlas cuando nuestros trabajos y compromisos de hogar nos lo vuelvan a permiir. También somos de los que llevan el mensaje de conservación de fauna y flora a los niños y jóvenes con quienes nos toca socializar en nuestras salidas, así como con maestros, maestras y líderes comunitarios, sobre la urgente necesidad de ser cuidadosos con los recursos silvestres, especialmente la fauna de caza, para que, ayudando a conservarla, pueda haber en el futuro a corto, mediano y largo plazo, alimento y distracción para los hijos y nietos de quienes habitamos hasta el momento este mundo que merece más que el maltrato a que lo hemos sometido con la contaminación y la depredación sin controles racionales. Saludos. Desde Guatemala. luiscazaypesca@yahoo.es

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