En muchas zonas agrícolas de España los daños provocados por los conejos se han convertido en un problema recurrente para agricultores y propietarios de fincas. Los roedores, especialmente en invierno, roen la corteza de los árboles jóvenes o los brotes tiernos, lo que puede comprometer seriamente el desarrollo de los cultivos. En ese contexto, algunos agricultores buscan soluciones sencillas que puedan aplicar por su cuenta.
Uno de ellos es Víctor, agricultor de Extremera (Madrid), que ha decidido compartir en redes sociales el remedio que emplea desde hace dos años para proteger sus olivos. Según explica en un vídeo grabado en su propia finca, la mezcla que utiliza se aplica directamente en los troncos y en los llamados yemeros —la zona por donde asciende la savia y crecen los ‘chupones’— para evitar que los conejos se acerquen.
El agricultor asegura que comenzó a utilizar este sistema tras sufrir daños en su explotación y que, desde entonces, el resultado ha sido notable.
Una mezcla sencilla y muy barata
El método consiste en preparar una mezcla de sulfato de hierro —conocido popularmente como caparrosa— y cal muerta, disuelta en agua y aplicada con atomizador directamente sobre el tronco de los árboles.
Tal y como explica el propio agricultor en el vídeo: «Hace ya un par de años que vengo aplicando un remedio que me está dando resultado a los troncos de los olivos y a los yemeros sobre todo, por donde sube la savia, para evitar la plaga del conejo».
La preparación se realiza en una cuba de unos 400 litros de agua, a la que se añaden 20 kilos de sulfato de hierro y posteriormente dos kilos de cal muerta previamente disuelta para mejorar la adherencia de la mezcla al tronco.
El resultado es fácilmente reconocible en los árboles tratados, ya que la corteza adquiere un tono marrón característico. Según el agricultor, esa capa actúa como elemento disuasorio frente a los conejos. «¿Los veis? No se acerca un conejo ni de cachondeo», afirma en el vídeo mientras muestra los olivos de su finca.
Aplicación directa en el tronco
El propio agricultor insiste en que la mezcla no se aplica en las hojas ni en el resto del árbol, sino exclusivamente en el tronco. Cuando un usuario le preguntó en los comentarios si el producto debía aplicarse en todo el olivo, respondió de forma clara: «Solamente a los troncos».
Otro de los aspectos que destaca es el bajo coste del tratamiento. Según explica, el sulfato de hierro es un producto económico que puede encontrarse por unos diez euros el saco, lo que permite tratar grandes superficies sin un gasto elevado.
Además, señala que la aplicación no necesita repetirse cada año, ya que en su caso lo hace aproximadamente cada dos años.
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Un problema cada vez más habitual en el campo
Los daños de conejos en cultivos leñosos, especialmente en olivos jóvenes, viñas o frutales, se han convertido en una preocupación creciente en muchas zonas rurales. En invierno, cuando escasea el alimento, estos animales roen la corteza para desgastar los dientes y alimentarse, lo que puede provocar heridas graves en los árboles.
Por ese motivo, agricultores y gestores del territorio recurren a diferentes estrategias para proteger sus cultivos, desde protectores físicos en los troncos hasta métodos disuasorios como el que muestra este agricultor madrileño.
Su vídeo, que se ha difundido rápidamente en redes sociales, ha despertado el interés de numerosos agricultores que buscan soluciones sencillas para reducir los daños del conejo en el campo.








