El mercado de la óptica térmica para caza sigue evolucionando a gran velocidad y cada vez son más los fabricantes que apuestan por equipos compactos sin renunciar a prestaciones de alto nivel. En ese escenario aterriza el nuevo PARD Leopard 640-50 eX, un monocular térmico diseñado para usuarios exigentes que priorizan calidad de imagen, alcance y comodidad de uso tanto en esperas nocturnas como en recechos o tareas de observación.
La nueva serie Leopard llega con una clara intención de posicionarse entre las referencias premium del segmento compacto. Para ello incorpora un sensor térmico VOx no refrigerado de 640×512 píxeles acompañado de una sensibilidad térmica NETD ≤14 mK, uno de los aspectos que más influyen en la capacidad del equipo para detectar diferencias de temperatura en situaciones complicadas.

Eso se traduce, según explica la marca, en una imagen más limpia y detallada incluso cuando aparecen elementos que suelen dificultar la observación, como la niebla, la humedad, el frío intenso o la vegetación densa. En esos contextos, la capacidad de diferenciar siluetas y movimientos marca una diferencia importante para el cazador.

Detección de hasta 2.600 metros
Uno de los puntos fuertes del nuevo dispositivo es su lente de 50 milímetros junto a una capacidad de detección que alcanza los 2.600 metros. Una cifra que sitúa al PARD Leopard 640-50 eX en un escalón muy alto dentro de los monoculares térmicos de tamaño reducido.
A ello se suma la incorporación de un telémetro láser integrado con alcance de hasta 1.000 metros. Esta función permite calcular distancias reales de manera inmediata, algo especialmente útil durante lances nocturnos o en terrenos abiertos donde la percepción visual puede engañar fácilmente.

La experiencia de visualización también ha sido uno de los apartados reforzados por el fabricante. El monocular integra una pantalla OLED de 2560×2560 píxeles, orientada a ofrecer una imagen nítida, con buen contraste y cómoda durante sesiones prolongadas de uso. El usuario dispone además de seis modos de imagen térmica, lo que facilita adaptar la visualización a diferentes terrenos, condiciones meteorológicas o niveles de luminosidad ambiental.
Compacto, ligero y preparado para jornadas largas
Pese a sus prestaciones, el PARD Leopard 640-50 eX mantiene un formato especialmente compacto. El equipo pesa alrededor de 600 gramos con batería incluida, una característica que busca facilitar su transporte durante largas jornadas en el monte sin generar fatiga excesiva.

La marca también destaca su diseño ergonómico y ambidiestro, pensado para favorecer un manejo cómodo y rápido en cualquier situación. Ese equilibrio entre tamaño contenido y rendimiento es precisamente uno de los argumentos con los que PARD quiere diferenciar este modelo dentro de la gama alta térmica.
El monocular incorpora además funciones adicionales como grabación de vídeo y fotografía, audio, conectividad WiFi, brújula, función PIP, grabación automática y certificación IP67, que garantiza resistencia frente al polvo y al agua en condiciones exigentes.
Con este lanzamiento, PARD refuerza su apuesta por los dispositivos térmicos de altas prestaciones orientados a un perfil de cazador cada vez más técnico y exigente con la electrónica de observación.









