Un vecino de Ceuta ha sido sancionado con 1.502 euros tras constatar la Administración que no proporcionó a su mascota la asistencia veterinaria necesaria ni la mantuvo en condiciones higiénico-sanitarias adecuadas. La resolución, publicada en el BOE, pone de relieve el endurecimiento del control sobre el bienestar de los animales de compañía.
Según detalla El Faro de Ceuta, el caso se remonta a finales del pasado año, cuando se inició el procedimiento sancionador contra el titular del animal. Según detalla la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, el propietario incumplió obligaciones básicas recogidas en la normativa autonómica. Tras varios intentos fallidos de notificación en su domicilio, al encontrarse en paradero desconocido, la Administración optó por la publicación oficial para garantizar su derecho a defensa. Aun así, el sancionado no presentó alegaciones dentro del plazo establecido.
Una infracción grave por descuidar la salud del animal
La resolución, firmada por la consejera Nabila Benzina, se fundamenta en el Reglamento 2/15 de protección y bienestar animal en Ceuta. En concreto, se han vulnerado dos puntos clave relacionados con el estado sanitario del animal. Por un lado, no se garantizó que la mascota estuviera en condiciones higiénicas adecuadas. Por otro, y de forma más relevante, no se le proporcionó la atención veterinaria necesaria cuando su salud lo requería.
Este tipo de conductas están tipificadas como infracciones graves, lo que implica sanciones económicas importantes. En este caso, la cuantía supera ligeramente el rango habitual, que oscila entre los 751 y los 1.499 euros, evidenciando la gravedad de los hechos.
Un procedimiento sin alegaciones por parte del sancionado
Pese a que se concedió un plazo de 15 días para presentar alegaciones en febrero de 2026, no consta que el propietario haya aportado documentación alguna que justifique su actuación. Este silencio ha reforzado la posición de la Administración a la hora de imponer la sanción.
La resolución pone fin a la vía administrativa, aunque el afectado todavía puede recurrir. Tiene la opción de presentar un recurso de reposición ante el mismo órgano o acudir directamente a la vía judicial mediante un recurso contencioso-administrativo.
El bienestar animal, bajo vigilancia administrativa
Ceuta ejerce estas competencias en materia de sanidad animal desde el traspaso recogido en el Real Decreto 2504/96, lo que permite una gestión más directa de este tipo de situaciones. Casos como este reflejan una mayor vigilancia institucional sobre el cuidado de los animales domésticos.
El pago de la multa podrá realizarse a través de diferentes vías habilitadas por la Ciudad Autónoma, tanto de forma presencial como telemática. Más allá de la sanción, la Administración insiste en que la tenencia de mascotas conlleva obligaciones legales claras. El mensaje del proceso es contundente: descuidar la salud o el bienestar de un animal hoy día no solo es una falta ética, sino una conducta sancionable que puede acarrear consecuencias económicas relevantes.








