La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, volvió a situar al campo en el centro de su discurso político durante un multitudinario acto organizado por Coldiretti en Brescia. Ante miles de agricultores y representantes del sector, la líder italiana hizo una encendida defensa de la agricultura tradicional, recurriendo incluso al origen latino de la palabra para sostener que el vínculo entre el hombre y la tierra nunca fue de explotación, sino de protección y equilibrio.

El acto, celebrado en el Palaleonessa y organizado por la principal organización agraria italiana, sirvió también para reforzar el discurso del Gobierno italiano frente a algunas políticas medioambientales impulsadas desde Bruselas. Meloni aprovechó la intervención para lanzar un mensaje muy directo contra quienes, según dijo, atacan al sector primario desde posiciones alejadas de la realidad rural.

La dirigente italiana comenzó desgranando la etimología del término agricultura. «La palabra agricoltura viene del latín agricultura, que a su vez procede de ager, campo, y cultura», explicó. A partir de ahí, desarrolló una reflexión que conectó el trabajo agrícola con conceptos como el cuidado, la custodia y hasta la veneración de la tierra. Según detalló, el verbo latino colere, del que deriva cultura, no solo significaba cultivar. «En latín también significa cuidar, custodiar e incluso venerar», afirmó. De hecho, recordó que de esa misma raíz procede también la palabra «culto».

«Una forma de devoción civil»

Meloni defendió que, para los romanos, trabajar la tierra implicaba una relación profunda y cotidiana con el territorio. «Cultivar un campo significaba dedicarle atención diaria, respeto, continuidad, una forma casi de devoción civil hacia aquello que hace posible la vida de la comunidad», aseguró durante su intervención.

A partir de esa idea, la primera ministra lanzó uno de los mensajes más aplaudidos del acto. «Desde hace dos mil años, dentro de la palabra agricultura hay una idea muy clara: la relación entre el hombre y la tierra no es una relación de explotación. Es una relación de cuidado».

La dirigente italiana insistió en que el agricultor tiene un interés directo en conservar el equilibrio natural porque vive de él. «El agricultor no consume la tierra, el agricultor custodia la tierra, la conoce, vive de su equilibrio y precisamente por eso tiene interés en protegerla», afirmó.

Sus palabras fueron recibidas con entusiasmo por buena parte del auditorio de Coldiretti, una organización que lleva meses cargando contra algunas medidas europeas relacionadas con el Pacto Verde, las restricciones medioambientales y los acuerdos comerciales internacionales.

Meloni durante el discurso en Brescia. © YouTube

Críticas a los «ecologistas de salón»

En el tramo final del discurso, Meloni endureció el tono y arremetió contra quienes, según ella, criminalizan al sector agrario desde posiciones urbanas y alejadas del mundo rural. «Y explícaselo a los Timmermans de cualquier latitud, a los ecologistas de salón», dijo en referencia al exvicepresidente de la Comisión Europea Frans Timmermans, uno de los rostros más visibles de las políticas verdes europeas en los últimos años. «No hay palabra más alejada de la devastación que la palabra agricultura», remató la mandataria italiana.

El acto de Brescia también provocó reacciones políticas en Italia. El consejero regional del Partido Democrático, Emilio Del Bono, criticó la cercanía entre Coldiretti y el Gobierno de Meloni y aseguró que la organización agraria «se ha quitado el velo político». Según declaró al diario italiano Corriere della Sera, la asociación agraria estaría alineándose claramente con la derecha italiana en un momento en el que, a su juicio, el Ejecutivo presenta «un balance realmente decepcionante desde el punto de vista económico».

Del Bono cuestionó además las contradicciones del Gobierno italiano respecto a la defensa del suelo agrícola y denunció el avance de infraestructuras, centros logísticos y parques fotovoltaicos sobre terrenos agrarios en Lombardía.

Un discurso muy conectado con el campo

Más allá de la polémica política, el discurso de Meloni vuelve a evidenciar el peso que el sector agrario tiene actualmente en Italia y cómo el relato sobre la defensa del mundo rural se ha convertido en uno de los grandes ejes del debate europeo.

En un momento en el que agricultores de varios países han salido a la calle contra parte de las políticas comunitarias, las palabras de la primera ministra italiana conectan con una idea muy extendida en el campo: que quienes trabajan la tierra son también quienes más interés tienen en conservarla.

Síguenos en discover

Sobre el autor