España deja atrás una de las medidas más restrictivas adoptadas frente a la influenza aviar. El Gobierno ha decidido levantar definitivamente el confinamiento obligatorio de las aves de corral en todo el territorio nacional, incluidas las zonas que hasta ahora seguían consideradas de especial riesgo, tras constatar una evolución favorable de la enfermedad.
La decisión, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), supone un cambio significativo respecto a lo anunciado hace apenas unas semanas, cuando todavía se mantenían restricciones en más de 1.200 municipios. Ahora, esas limitaciones desaparecen por completo.
El confinamiento de aves se implantó en noviembre de 2025 como una medida preventiva ante el alto riesgo de propagación del virus, especialmente por el contacto con aves migratorias en humedales y por la situación epidemiológica en países cercanos.
Mejora clara del escenario sanitario
El levantamiento total de la medida responde, según el Ministerio, a «la evolución favorable de la situación epidemiológica de la influenza aviar en España» y a que «se mantiene la ausencia de detección de casos en aves silvestres». A este contexto se suma la subida de las temperaturas, un factor que reduce notablemente la capacidad de propagación del virus. También ha sido clave el seguimiento constante de la enfermedad y la aplicación de herramientas de gestión del riesgo por parte de las autoridades sanitarias.
La nueva orden deja sin efecto la normativa que obligaba a mantener a las aves encerradas, lo que supone un alivio para miles de explotaciones que habían visto limitada su actividad durante meses. El cambio llega en un momento en el que la situación sanitaria se considera estable, tras meses de vigilancia intensiva tanto en granjas como en el medio natural.

Qué es la influenza aviar y por qué preocupa
La influenza aviar, conocida como gripe aviar, es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a aves domésticas y silvestres. Está causada por virus del género Influenza, capaces de provocar desde cuadros leves hasta episodios de alta mortalidad.
Las variantes de baja patogenicidad pueden pasar prácticamente desapercibidas, mientras que las de alta patogenicidad pueden arrasar explotaciones enteras en poco tiempo. En ambos casos, el virus tiene una gran capacidad de propagación dentro de las bandadas. Por este motivo, el confinamiento fue durante meses una herramienta clave para evitar el contacto entre aves domésticas y especies silvestres portadoras del virus, especialmente en zonas húmedas frecuentadas por aves migratorias.
La bioseguridad sigue siendo imprescindible
A pesar del levantamiento de las restricciones, el Ministerio insiste en que no se debe bajar la guardia. Las medidas de bioseguridad siguen siendo fundamentales para evitar la reintroducción del virus en las explotaciones. Se recomienda mantener prácticas como evitar el contacto con aves silvestres, reforzar la limpieza de instalaciones y notificar cualquier sospecha a los servicios veterinarios.
El Gobierno recuerda además que la detección temprana es clave para contener posibles brotes y que la vigilancia debe continuar activa, incluso en un escenario más favorable como el actual.
Con esta decisión, España recupera la normalidad en la cría de aves al aire libre, una actividad especialmente importante para muchas explotaciones tradicionales que dependen de este modelo productivo.








