Un solo día de trabajo terminó convirtiéndose en un problema económico de enormes dimensiones para un pensionista italiano. El hombre, de 67 años, decidió participar en una jornada de vendimia, una actividad por la que percibió únicamente 80 euros. Sin embargo, aquel ingreso resultó incompatible con la modalidad de jubilación anticipada que estaba cobrando y ha acabado costándole cerca de 24.000 euros, el equivalente a un año completo de prestación.
El caso, adelantado por el diario italiano Corriere di Bologna, ha vuelto a generar debate en Italia por la severidad de la sanción aplicada. Todo ocurrió bajo el sistema conocido como Cuota 100, una fórmula de jubilación anticipada que permitía retirarse antes de la edad ordinaria siempre que se cumplieran determinados requisitos.
Aunque este mecanismo dejó de estar vigente en 2021, quienes reunieron las condiciones antes de esa fecha siguieron pudiendo acogerse a él. Entre sus exigencias figuraba una especialmente estricta: no desempeñar ninguna actividad laboral mientras se percibiera la pensión.
Un día de trabajo que salió muy caro
Los hechos se remontan a 2020. Según la información publicada por el periódico italiano, el jubilado trabajó únicamente durante una jornada en la vendimia. No ha trascendido si lo hizo para obtener un pequeño ingreso extra o simplemente para ayudar a familiares o conocidos, pero esa circunstancia resultó irrelevante para la Seguridad Social italiana.

Tras detectar la actividad, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INPS) consideró que había incumplido las condiciones de la prestación y le exigió la devolución de un año entero de pensión. La cuantía ascendía aproximadamente a 24.000 euros, una cifra desproporcionada si se compara con los 80 euros obtenidos por aquel trabajo. El afectado recurrió la decisión ante el Tribunal de Rávena, aunque la Justicia terminó respaldando el criterio del INPS, obligándole finalmente a devolver la totalidad de la cantidad reclamada.
La defensa critica la dureza de la sanción
El abogado del pensionista, Manuel Carvello, lamentó la interpretación realizada por los tribunales y defendió que la normativa debería contemplar sanciones proporcionadas a la infracción cometida. En declaraciones recogidas por Corriere di Bologna, explicó que los jueces suelen respaldar la posición del organismo público porque las consecuencias de una sentencia distinta podrían extenderse a numerosos casos similares. «Cualquier sentencia repercutirá sin duda en un caso nacional».
El letrado también cuestionó la falta de claridad de la normativa sobre las consecuencias del incumplimiento. «Esta norma habla genéricamente de incompatibilidad entre la cuota 100 y la posibilidad de trabajar. No se explica de forma unívoca la posible sanción», lamentó. A su juicio, una solución más razonable habría sido descontar únicamente el dinero obtenido con aquella jornada o, como máximo, retirar la pensión correspondiente al mes en el que se realizó el trabajo. «Restar un año entero es injusto», concluyó.








