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Hora de merendar: tres hembras de jabalí dan de mamar a 30 rayones

Si eres un empedernido de la caza del jabalí, este vídeo te enamorará: muestra a tres hembras amamantando a una treintena de rayones.

hembras de jabalí y rayones

Si hay algo que enamora de verdad a un cazador es disfrutar de la naturaleza y de cómo las especies cinegéticas crecen y se desarrollan. Y si hay un animal paradigmático que llena los corazones de todos aquellos que lleven en sus venas la pasión por la caza, ese es el jabalí.

El especial y singular color de los rayones, su rápido crecimiento y, en este caso, la forma que tienen de amamantarse de sus madres es algo que conforma una tierna imagen. Este fotógrafo capturó en vídeo a tres hembras de jabalí amamantando a una treintena de rayones en un prado.

El celo principal del jabalí tiene lugar en otoño, variando en la función de la situación geográfica; con una gestación de 120 días. Los partos se producen entre enero y abril (justo cuando están tomadas estas imágenes). El número de crías oscila entre 3 y 12, alcanzando la madurez sexual cuando sobrepasan los 30 kilos de peso.

Una mayor disponibilidad de alimento provoca un aumento de la capacidad reproductiva, aumentando el número de crías por parto, produciéndose partos en otras épocas del año (verano), e incluso excepcionalmente, dos camadas por mismo año (alimentación artificial).

Pero, ¿cuándo se vuelven totalmente solitarios los jabalíes?

La piara es la unidad básica familiar, se compone de una o más hembras con crías del año y todos los individuos que la componen tienen una relación entre sí. Con el paso del tiempo, los machos experimentan un cambio radical con respecto a la vida social, pasando de vivir dentro de la piara a ser solitarios.

Tal y como detalla Ciencia y Caza en su web, para explicar este paso se han formulado numerosas hipótesis: que los machos jóvenes son expulsados de la piara en el momento del celo por los machos dominantes, para limitar la competencia por el acceso a las hembras; que las propias madres repudian a los machos jóvenes cuando llegan a la madurez sexual con el fin de reducir el riesgo de cruzamientos consanguíneos durante la reproducción y hasta que los machos jóvenes abandonan temporalmente la piara en el momento del celo, luego se incorporan en el parto y tras este se convierten definitivamente en solitarios.