Erling Haaland regresó este lunes a Noruega después de disputar el primer Mundial de fútbol de su carrera. Sin embargo, cuando el delantero del Manchester City descendió del avión en el aeropuerto de Gardermoen, no fueron sus siete goles ni la histórica actuación de su selección lo que acaparó todas las miradas, sino el mapache disecado que llevaba bajo el brazo.
El animal aparecía erguido sobre una pequeña base y sujetando entre las patas una botella de whisky. Una escena difícil de pasar por alto y que rápidamente comenzó a circular por las redes sociales. El propio futbolista alimentó la curiosidad con una breve explicación publicada junto a las imágenes: «Me siguió hasta casa».
La pieza no era un regalo oficial ni un objeto relacionado con el Mundial. Haaland la había comprado durante su paso por Dallas, Texas, donde Noruega disputó parte del campeonato y el jugador aprovechó para conocer algunos de los elementos más reconocibles de la cultura del oeste estadounidense.
Una pieza de taxidermia comprada en Dallas
El mapache procede de Wild Bill’s Western Store, una conocida tienda de Dallas especializada en sombreros, botas y artículos de estética vaquera. Según la información publicada por el diario noruego VG, el delantero pagó 750 dólares, unos 640 euros al cambio, por este llamativo recuerdo.
Haaland ya había mostrado la pieza en un vídeo grabado durante su visita al establecimiento. Además del animal disecado, adquirió varios artículos relacionados con el mundo del rodeo y los vaqueros, entre ellos sombreros, botas y una hebilla decorada con la cabeza de un bovino de largos cuernos.
La dueña de la tienda confirmó la compra al medio noruego y explicó que la visita del futbolista había despertado un enorme interés entre sus seguidores. La repercusión ha sido tal que el negocio ha comenzado a recibir pedidos desde Noruega y algunos de los productos lucidos por Haaland prácticamente han agotado sus existencias. El delantero incluso pidió ayuda a sus seguidores para bautizar al nuevo habitante de su casa. Entre las opciones planteadas figuraban nombres como Cowboy, Ranger, TEX y R.O.W., siglas en inglés de «mapache sobre ruedas».
Un recuerdo inesperado tras un Mundial histórico
La imagen se produjo después de que Noruega quedara eliminada en los cuartos de final del Mundial al perder por 2-1 frente a Inglaterra durante la prórroga. Pese a la derrota, la selección regresó a Oslo después de completar una participación histórica y recibió el reconocimiento de decenas de miles de aficionados.
Noruega no participaba en una Copa del Mundo masculina desde 1998 y, en esta ocasión, consiguió alcanzar por primera vez los cuartos de final. En octavos protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo al eliminar a Brasil, con Haaland como una de las figuras decisivas.
El delantero terminó su participación con siete goles en cinco partidos, pero a su llegada el protagonismo fue para su extravagante adquisición. La naturalidad con la que bajó del avión cargando con el animal convirtió la escena en una de las estampas más comentadas del regreso de la selección.
La peculiar pieza de taxidermia queda así como recuerdo de la primera participación mundialista de Haaland. Noruega no pudo regresar con el trofeo, pero su gran estrella sí lo hizo con un souvenir difícil de confundir con cualquier otro: un mapache disecado, una botella de whisky entre las patas y una historia que ya ha dado la vuelta al mundo.








