La escena parece sacada de una película de aventuras o de una vieja novela de Julio Verne, pero ocurrió de verdad en una zona rural del este de China. Allí, un agricultor jubilado llamado Zhang Shengwu ha conseguido algo que parecía reservado a grandes ingenieros navales: construir con sus propias manos un submarino funcional capaz de desplazarse bajo el agua. El invento, bautizado como “Gran Pez Negro”, ya se ha convertido en una sensación viral en redes sociales chinas.
Zhang, de 60 años, vive en la provincia de Anhui y llevaba décadas soñando con fabricar una embarcación sumergible. Su obsesión nació siendo niño, viendo navegar enormes barcos por el río Yangtsé. Años después, un documental sobre submarinos terminó de encender la chispa. Lo que comenzó como una idea casi imposible acabó transformándose en un proyecto de más de una década de trabajo.
En 2014 decidió ponerse manos a la obra. Sin formación técnica universitaria y utilizando piezas recicladas, motores de segunda mano y chapas metálicas, construyó un primer prototipo que apenas lograba sumergirse un metro antes de presentar fugas. Lejos de abandonar, aquel fracaso le sirvió para aprender y seguir perfeccionando el diseño.

Un submarino construido con chatarra y mucha paciencia
El nuevo modelo presentado este año poco tiene que ver con aquel primer ensayo. El “Gran Pez Negro” mide unos siete metros de largo, pesa alrededor de cinco toneladas y puede transportar a dos personas en su interior. Zhang incorporó tanques de lastre laterales, reforzó las soldaduras y selló toda la estructura con silicona especial para evitar filtraciones.
Además, instaló iluminación interior azul, controles manuales con recubrimiento antideslizante e incluso una cámara sumergible para inspeccionar el fondo del río antes de cada inmersión. El submarino funciona mediante un motor eléctrico alimentado por baterías y puede alcanzar velocidades de hasta cuatro nudos.
Las pruebas realizadas en el río Fengle sorprendieron incluso a algunos expertos. Según varios medios chinos, el aparato fue capaz de permanecer sumergido durante unos treinta minutos y alcanzar profundidades cercanas a los ocho metros sin problemas estructurales importantes.
Las imágenes del submarino emergiendo lentamente entre las aguas provocaron una auténtica avalancha de comentarios en Douyin, la versión china de TikTok. En muchos vídeos puede verse a vecinos y curiosos observando incrédulos cómo la pesada estructura metálica desaparece bajo el agua y vuelve a salir segundos después entre aplausos.

Un fenómeno viral que despierta admiración
Especialistas navales han recordado que fabricar un submarino casero implica enormes riesgos técnicos. La presión del agua, la estabilidad y los sistemas de emergencia son algunos de los grandes desafíos de este tipo de proyectos. Aun así, varios expertos reconocen que Zhang ha demostrado una sorprendente comprensión práctica de conceptos relacionados con la flotabilidad y el equilibrio.
El agricultor asegura que no piensa detenerse aquí. Según medios locales, ya trabaja en nuevos planos para desarrollar una versión todavía más avanzada, equipada con sistemas de oxígeno autónomos y un periscopio de largo alcance. Mientras tanto, el “Gran Pez Negro” sigue recorriendo las redes sociales y alimentando una historia que mezcla ingenio, obsesión y mucha paciencia.








